Recordar es vivir y también emprender

Siempre se cosecha lo sembrado, aunque no sea el mismo día. Tuvieron que pasar décadas para que Ana Escutia, de 32 años, recogiera el fruto de lo que, desde niña, comenzara a germinar.

Su madre sembró en ella el interés por la danza, el ejercicio y el arte; ahora sobre estas actividades trata precisamente su negocio, Club 23, un espacio donde mujeres de todas las edades se vuelven a encontrar consigo mismas y cuyo nombre hace alusión a los 23 segundos que tarda en recorrer la sangre el cuerpo humano y a la cadena de ADN que da un giro completo cada 23 unidades.

“Club 23 es un conjunto de sueños de mucho tiempo atrás; de cuando era chiquita y me llevaban a clases de danza, y quería poner un estudio; de cuando empecé a practicar yoga, y quería tener una certificación; es la mezcla de todo lo que he querido durante la vida”, afirma Ana.

Aunque por 12 años se dedicó al mundo corporativo, Ana siempre estuvo haciendo algo más, como un negocio de arreglos florales para eventos o un spa de uñas, en colaboración con su mamá. “Siempre tuve proyectos, pero definitivamente no de la magnitud de Club 23”, comenta entusiasmada.

De mirada alegre y, a la vez reflexiva, ella comenta que nació en la Ciudad de México y estudió administración financiera en el Tecnológico de Monterrey. Felizmente casada desde 2013, aún no tiene hijos, pero sí a Mily, una yorkie juguetona que la acompaña a todos lados.

Además, su visión analítica le confiere la consciencia de que en la actualidad los gimnasios son la competencia directa de su negocio; no obstante, considera que aquéllos han descuidado mucho el sentido de tranquilidad que las mujeres buscan en medio de tantos compromisos laborales o familiares.

“Las mujeres contemporáneas, casadas o solteras, llevamos una vida demasiado ajetreada y compleja; sin embargo, últimamente en los gimnasios la gente quiere bajar 20 kilos en 30 días o te venden de todo, desde suplementos alimenticios hasta pastillas milagrosas; entonces, lejos de ser lugares donde uno pueda estar feliz, se han convertido en lugares de mucho estrés”, expresa Ana.

La idea de Club 23, según su fundadora, es ofrecer a las mujeres un sitio donde puedan realizar actividades que hace mucho tiempo no hacían, en un ambiente de tranquilidad y armonía. Acondicionamiento físico, yoga, meditación, clases de cocina, danza y asesorías nutrimentales son algunas de las opciones que ofrece el negocio, de manera semipersonalizada, pues los grupos son de máximo 12 personas.

Ana, finalmente, transmite a las mujeres este mensaje: “Nosotros ofrecemos un lugar para que tú seas feliz. Una vez que eres feliz, una vez que encuentras una actividad que te guste, los cambios físicos, emocionales y de salud se van dando solos”.

Y aunque el negocio apenas está empezando, su creadora espera que pronto se consolide la sede en Polanco, para mirar aún más alto mediante la apertura de otras sucursales en la ciudad de México e, inclusive, en otros estados del país.

Los números de club 23

2 de febrero de 2016, fecha de apertura

170 socias activas

1500 pesos al mes, costo del paquete básico

2500 pesos al mes, costo del paquete ilimitado.

6 días a la semana, menos domingo, ofrece sus servicios.

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