Alimentación, un factor de liderazgo

Por Tania Jardón

La conciencia es una de las características más importantes del liderazgo. Sin ésta es prácticamente imposible determinar dónde te encuentras y hacia dónde tienes que ir para alcanzar nuevos objetivos.

Podemos ser cuidadosos de distintas situaciones que surgen en nuestro entorno laboral, sin embargo, la alimentación casi siempre pasa desapercibida al grado de ser una de las actividades a las que se les destina menos tiempo, tanto para preparar como para comerla. En años recientes, gracias al impacto de la meditación y el budismo en la cultura occidental, el mindfulness o la atención plena, ha cobrado relevancia.

Esta técnica, que incluso ha sido considerada por algunos como filosofía de vida, consiste en “vivir el aquí y el ahora” para lograr el bienestar integral a través del equilibro de las dimensiones del ser humano en lo físico, social, espiritual, cognitivo, comunicativo, estético, ético y emocional.

Justamente, una manera sencilla para lograr el balance de estas dimensiones y, al mismo tiempo, desarrollar habilidades de liderazgo es a través del mindfulness aplicado a la alimentación o, como ha sido nombrada por el psicólogo Alejandro Camacho, mindfoodness.

En lugar de comer lo primero que se te cruce en el camino y dedicar 10 minutos, el mindfoodness te invita a disfrutar los alimentos, prestar atención a la textura, al aroma y sabor de cada bocado; las personas con quienes compartes, incluso, te lleva a plantear cuestiones éticas sobre el origen de los alimentos.

La ventaja del mindfoodness es que se vuelve una rutina saludable que practicas por lo menos tres veces al día. A largo plazo, este hábito se vuelve efectivo y permea otros aspectos de tu vida. Al comer lentamente te entrenas para identificar tus emociones: ¿Es por placer, estrés o tristeza? De manera que mantienes tu mente ágil, enfocada y flexible. Al encontrar la raíz del problema es más fácil intuir su solución.

Este mismo procedimiento lo puedes usar cuando enfrentas situaciones complicadas, como la discusión con un grupo de empleados o con un colega.

Otra particularidad que caracteriza a la atención plena en la alimentación es que comienzas a tomar mejores decisiones: ¿esta comida me caerá mal, me provocará sueño o me dará energía?

Incluso, dedicar tiempo para cocinar se convierte en una herramienta infalible para aprender a organizarse, desde cómo y cuándo compras los ingredientes hasta la preparación de las recetas. Cocinar es uno de los actos más generosos con los que cuenta la humanidad.

Un buen líder debe ser empático para poder promover el entusiasmo y el compromiso por parte de los integrantes de su equipo. Te darás cuenta de que es una excelente oportunidad para lograr una conexión armónica que repercutirá en tu crecimiento integral y tu liderazgo.

Be the first to comment on "Alimentación, un factor de liderazgo"

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.


*


10 − tres =