Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

México tiene un sistema financiero estructuralmente impecable, pero el país no está creciendo al ritmo que necesita. Esta fue la tensión subyacente que marcó a la Convención Bancaria en Cancún donde digitalización, crédito e integridad regulatoria quedaron como ejes para transformar la estabilidad ganada en un crecimiento sostenido.

Los indicadores IMEF Manufacturero y No Manufacturero de febrero sugieren que la economía evolucionó a un ritmo diferenciado entre sectores, luego de registrar una expansión relativamente tímida en enero.
El crudo, más caro y errático; la gasolina importada con precios más altos y un mercado más nervioso mientras el diésel presenta la mayor inestabilidad del año. Así se puede definir el panorama que desde el análisis del Comité de Energía e Infraestructura del IMEF debe tener un puntual seguimiento por su impacto en las finanzas públicas y la certidumbre del sector energético en México.