Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

La economía mexicana va a crecer este año alrededor de 3.5%. Esto es algo muy positivo, pero hay que ponerlo en contexto antes de celebrar porque este tipo de crecimiento económico puede asemejarse a un carro que es empujado a mano: avanza, pero al no tener un motor propio no llegará muy lejos.

En México solemos tratar al Caribe como “política exterior”, pero conviene verlo como lo que es: un mapa que no cambia, pero el costo económico sí a través de tiempo, primas, cláusulas de cumplimiento, costos de inventario, fricción portuaria y volatilidad regulatoria… La señal más útil no viene de la retórica, sino de los flujos.
En EE. UU., la combinación de un mercado laboral que mostró su primera contracción en más de dos años y una inflación que continúa moderándose provocó un giro abrupto en las expectativas sobre la política monetaria del Fed. La probabilidad de una pausa en septiembre saltó de menos de 30 a 56% en apenas dos semanas.