Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

2025 cerró con un crecimiento económico cercano al 0.5%. Aunque será hasta el 30 de enero cuando el INEGI publique el PIB de todo el año, es evidente que continúa la debilidad, reflejada a través de los diferentes indicadores económicos que componen la demanda agregada de México.

Ante la posibilidad de un default, predominó el sentimiento de aversión al riesgo con el CDS de 1 año repuntando a máximos históricos. Sin embargo, a fin de mes regresó el optimismo ya que la Cámara de Representantes aprobó la suspensión del techo de deuda hasta el 1 de enero de 2025.
El sólido mercado laboral de EE. UU. reavivó las apuestas por un nuevo ciclo de alzas del Fed. En los próximos meses seguiremos observando niveles de tasas elevadas por más tiempo; la fortaleza económica y la incertidumbre geopolítica apuntan en la misma dirección.