Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

La conclusión de los indicadores IMEF de mayo parece obvia: la economía mexicana sigue mostrando señales de debilidad. Lo interesante no es determinar si existe desaceleración —los datos apuntan en esa dirección— sino entender qué factores están contribuyendo a prolongarla.

Los resultados de la Encuesta Mensual de Expectativas Económicas del IMEF para 2024 correspondiente a marzo indican que por tercer mes consecutivo se mantiene la estimación del crecimiento real del PIB y se reduce marginalmente el pronóstico de la tasa de inflación.
En julio sugieren una mejoría moderada en la actividad económica, luego de meses de debilidad. En ambos se observa desaceleración en la intensidad de la contracción y una recuperación más generalizada entre sus principales componentes. Pero no hay elementos suficientes para confirmar el inicio de una fase de expansión sostenida de la economía.