Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

El mercado de renta fija enfrenta un entorno de alta volatilidad impulsado por la interacción entre la geopolítica en Medio Oriente, la trayectoria de la inflación y el sesgo restrictivo de los bancos centrales. El nuevo escalamiento del conflicto reavivó las presiones sobre precios y tasas.

Aunque existe debate respecto a calificar como crisis el momento que atraviesa el sistema bancario, es innegable que en las últimas semanas el miedo ha trascendido fronteras.
En agosto, los indicadores IMEF Manufacturero y No Manufacturero sugieren que la mejoría en meses anteriores perdió fuerza y han reaparecido señales de estancamiento, aunque sin evidenciar un deterioro profundo. Apuntan a una economía que permanece cercana a una situación de bajo crecimiento.