
Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

2024 ya inició y la incertidumbre respecto al panorama económico es nuevamente elevada por la gran cantidad de factores que pueden cambiar drásticamente las tendencias; sin embargo, alienta que 2023 terminó con un tono optimista en los mercados financieros internacionales.

Los conflictos se siguen sumando y el mundo no está en paz. Enfrentamientos bélicos, ideológicos y comerciales aumentan las tensiones para dejar pérdidas para los más vulnerables de las que no escapa ni este, ni oeste; ni norte, ni sur en el contexto de una economía que tiene varios frentes que atender.
La tregua entre Washington y Teherán eliminó la prima de riesgo geopolítico y arrastró al petróleo a su peor trimestre desde la pandemia. Además, la reactivación de exportaciones del Golfo Pérsico ya genera un superávit en mercados asiáticos, con la curva de futuros del Brent en contango por primera vez desde 2023. En paralelo, la cohesión interna de la OPEP+ se fractura ante la amenaza de Irak de abandonar la organización tras la salida de los Emiratos Árabes Unidos en mayo.