El autor señala que hoy en día (2025), el mundo se compone de 195 países, todos con características particulares en términos de tamaño ,historia y desarrollo. En este libro parte de ese numero de naciones para compararlas y medir su desempeño, las divide en “ganadoras” y “perdedoras”, y plantea una pregunta clave: ¿cuáles son los indicadores que determinan el bienestar de una sociedad? Más aún, ¿dónde debería México enfocar su energía, recursos y estrategias para destacar en un entorno global?
En el prólogo de este libro escribe que los países más exitosos saben de la importancia de definir una estrategia para diferenciarse, y concentran sus recursos en ello. Por el contrario, otros intentan avanzar simultáneamente en muchos temas, lo que frecuentemente conduce a una proliferación de programas y gastos sin ninguna dirección estratégica.
“Frente a recursos limitados físicos económicos o humanos este enfoque disperso diluye los avances y termina haciéndolos irrelevantes en comparación con las naciones que sí logran posicionarse como líderes (las ganadoras)”, menciona Salvador Alva quien comparte un ejercicio para ver qué tan distintos y polarizados son los países en el aspecto económico:
“De los pocos más de 8,000 millones de habitantes del planeta, la mayor parte de la riqueza se concentra en solo 27 de los 38 países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), cuyo ingreso per cápita supera los 20,000 dólares anuales.
“Este pequeño grupo de naciones apenas representa el 13% de la población mundial, pero poseen el 55% de la riqueza global con un promedio de ingreso de 49,000 dólares per cápita. En contraste otros 168 países, donde habitan casi 7,000 millones de personas (87% de la población mundial) tienen un ingreso per cápita medio de sólo 6,000 dólares anuales, incluyendo a México con una media de 10, 300 dólares”.
El autor señala que ese panorama evidencia la polarización económica, ya que un puñado de 27 países ha logrado un ingreso promedio por habitante, ocho veces mayor al del resto de la población mundial. “Cuando se logran estos niveles los indicadores de bienestar en áreas como educación salud seguridad y calidad de vida son también muy altos” menciona y da una sentencia clara: “Hay una gran correlación entre el bienestar de la sociedad y el bolsillo de sus ciudadanos”.
También escribe que entre 1982 y 2023 —un periodo de 41 años— solo unos pocos países en vías de desarrollo lograron superar la barrera de los 20,000 dólares anuales de ingreso per cápita y con ello mostrar sustancialmente la calidad de vida de su población.
“Este avance se refleja en el Índice de Desarrollo Humano de la Organización de las Naciones Unidas donde puede observarse que estos países tuvieron logros impresionantes. Lo que comprueba que un crecimiento económico, generalmente, viene acompañado de un mayor bienestar y calidad de vida de los ciudadanos”.
Añade que, en términos de crecimiento económico, los avances de China e India son sorprendentes, ya que en 29 años (entre 1993 y 2022) China pasó de ser la décima economía mundial a la segunda e India ascendió del puesto 16 al quinto, mientras que México bajó del noveno al 14º lugar, a pesar de haber estado una posición por encima de China en 1994.
Para el autor, esta evolución refleja un mundo dividido entre países bien gestionados y aquellos que no comprendieron que la nueva economía digital cambiaría la faz de la Tierra un fenómeno que Albert Einstein predijo en los años 40 del siglo pasado, cuando expresó que los imperios del futuro serán los imperios del conocimiento.
VISIÓN DEL PAÍS
De México dice que, no obstante que se ubica entre las primeras economías del planeta, desde 1982las decisiones de los gobiernos han limitado el crecimiento del PIB a menos del 2% anual, lo que no ha permitido un aumento en el ingreso per cápita de los mexicanos y, además, tiene una de las mayores brechas de desigualdad en educación y conectividad a internet, lo que inhibe el emprendimiento legal y obliga a muchos emprendedores a operar en la informalidad.
El autor destaca que la generación de empleo y el bienestar en el mundo tiene un denominador común: los emprendedores, pero mientras en otras regiones emergen millones de empresas nuevas y algunas logran destacar con un valor de capitalización superior superior a los 1,000 millones de dólares (las llamadas unicornios) hay algunas como Apple y Microsoft que han transformado la vida del planeta y generan un valor económico extraordinario, con valuaciones que en conjunto cuadruplican el equivalente al PIB de países como México.
“Nuestra obsesión debería ser convencernos de que el cambio positivo es posible y extremadamente conveniente, pues nos conduciría rápidamente a un crecimiento ideal y a una mayor riqueza y bienestar para todos”.
Lograrlo requiere: fomento al emprendimiento que genera más empresas y empleos de mayor calidad, así como educación de calidad, la cual permite a la población acceder a mejores oportunidades.
“Estados Unidos genera más nuevas empresas que México y más empleos por empresa, pero la gran diferencia radica en sus salarios que son, en promedio, ocho veces mayores”. A partir de esta realidad, Salvador Alva dice que este libro intenta provocar conversaciones que lleven a transformar nuestro inconsciente en consciente para responder a dos preguntas fundamentales que pueden llevarnos a cambiar el destino de nuestro país:
¿Por qué no hemos logrado aumentar significativamente los ingresos de los mexicanos? ¿Por qué seguimos siendo una de las naciones con mayor desigualdad social en el mundo?
“Las discusiones deben centrarse en cómo superar este pobre desempeño económico y social para canalizar nuestra energía hacia la ruptura de un círculo vicioso que perpetúa la división y la polarización”.