Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

En 2023 las precipitaciones pluviales fueron escasas y los niveles de sequía están impactando a la producción agrícola y ganadera, lo cual ha comenzado a reflejarse en los precios. 2024 no tiene buenos augurios.

La desaceleración que inició tiene un diagnóstico de no tan grave, pero se deben considerar varios aspectos para hacer efectiva la reactivación de la economía.
Su mensaje se centró en la inflación y mantuvo una postura restrictiva. Resaltó la tensión entre las necesidades de financiamiento del gobierno y el mandato de estabilidad de precios, lo que impulsó al alza las tasas reales y reforzó la incertidumbre sobre la trayectoria de la política monetaria y los mercados.