Los hombres de Putin. Cómo el KGB se apoderó de Rusia y se enfrentó a occidente

Catherine Bolton desvela la historia inédita de cómo Vladimir Putin y su círculo íntimo se apoderaron del poder en Rusia e instauraron una nueva liga de oligarcas cuya influencia se extiende por Occidente. A través de entrevistas exclusivas con algunos de los principales implicados cuenta la historia de cómo el KGB aprovechó el caos originado tras la caída de la Unión Soviética para hacerse con el control del país, borrando los límites entre el crimen organizado y el poder político y silenciando a la oposición.

Sobre el libro

LOS HOMBRES DE PUTIN
Cómo el KGB se apoderó de Rusia y se enfrentó a occidente
Catherine Belton
Ediciones Península

Datos del autor

Catherine Belton es corresponsal de investigación para Reuters. Trabajó de 2007 a 2013 como corresponsal en Moscú para el Financial Times. Anteriormente había realizado reportajes sobre Rusia para The Moscow Times y Business Week. En 2009, fue preseleccionada como «Periodista de negocios del año» por los British Press Awards y en 2021 fue galardonada con el Premio Magnitsky, que distingue a periodistas y activistas que luchan contra la corrupción.
Era el año de 1992. La cámara de un documentalista recorría las calles de San Petesburgo. Un hombre en un coche era la figura principal de ese documental que pretendía mostrar el cambio gestado en la Unión Soviética, en ese año nuevamente Rusia, pero sin los zares. La figura principal, Vladimir Putin, hablaba con precisión de los problemas surgidos al convertir las grandes empresas de defensa de la era soviética en entidades civiles de producción a fin de mantenerlas con vida. “Debemos traer a socios occidentales e integrar las plantas a la economía global”, opinaba el joven funcionario municipal que hablaba del daño que causó el comunismo. Para Putin, “la clase emprendedora debería convertirse en la base del florecimiento de nuestra sociedad en su conjunto”.

El creador de ese documental fue Ígor Shadjan, un judío que sigue horrorizándose con el recuerdo de los comentarios antisemitas de la época soviética y que quería demostrar que la gente del KGB también era progresista. Putin escogió bien. “Un crítico me comentó en una ocasión que yo siempre humanizo a las personas con las que trabajo, sean quienes sean —recuerda Shadjan—. Y a él lo humanicé… Me parecía una persona que llevaría el país adelante, que realmente podría hacer algo. La verdad es que a mí me captó”.

En ese documental Putin —que es con el que la autora inicia su libro de casi mil páginas— ofrecería distintas versiones sobre el momento y las circunstancias de su renuncia como funcionario del KGB. Pero según un alto mando de la agencia, ninguna de ellas es fidedigna. La base con la que lo “humanizó” Shadjan estaba construida con mentiras.

Vladímir Putin perteneció al servicio de espionaje del KGB, en concreto como agente en Dresde, por entonces parte de Alemania Oriental. Tras la caída del Muro de Berlín empezaría su carrera política en Leningrado y se consolidaría en Moscú con un puesto en la administración del presidente Borís Yeltsin en 1996. Dos años más tarde, sería nombrado director del organismo heredero de la KGB, el Servicio Federal de Seguridad.

La investigación de Catherine Belton muestra al Putin formado en el KGB y cómo él y sus colaboradores de confianza alcanzaron el poder. Entre otras cosas, la autora demuestra las maneras en que Putin conquistó empresas privadas para más tarde repartirlas entre sus aliados y asegurarse su control.

En el libro se habla de Serguéi Pugachev, que “pertenecía al círculo del Kremlin y maniobraba sin fin entre bastidores para llevar a Vladímir Putin al poder”. Todo un maestro de la manipulación que parecía ser intocable tras haber “creado y retorcido las reglas según sus intereses”, subvirtiendo los cuerpos policiales, los tribunales de justicia y hasta las elecciones, pero al que se le torcieron sus negocios millonarios al enfrentarse a los llamados “hombres de Putin”. Lo perturbador es que la maquinaria del Kremlin era implacable tanto con los enemigos políticos como los que en el pasado eran aliados de Putin. El mismo presidente estaba detrás de la expropiación del imperio de ese empresario, que no entendía semejante deslealtad después de haberlo ayudado a acceder a la presidencia.

El libro es la explicación de cómo el séquito de Putin en el KGB llegó al escalafón más alto de la política para enriquecerse con el nuevo capitalismo y cómo Putin y sus compinches intentarían “socavar y corromper las instituciones y las democracias de Occidente”, con un Kremlin dispuesto a vengarse de Occidente.

Suscríbete a Revista IMEF News

Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

Te puede interesar

El panorama para 2023 luce incierto y complicado: IMEF

2023 comienza con gran intensidad informativa, un elevado optimismo en los mercados financieros internacionales y con los inversionistas descontando que el ciclo de alza en las tasas de interés de los bancos centrales estaría cerca de terminar, especialmente en Estados Unidos, luego de los buenos resultados que se han registrado en los índices de inflación.

Fiscalidad digital y gobernanza tecnológica: una encrucijada para México

La adición del artículo 30-B al Código Fiscal de la Federación y el incremento de retenciones fiscales sobre ingresos brutos para plataformas digitales ignora la realidad de las empresas digitales y de las Pymes, por lo que se requiere un marco regulatorio que armonice recaudación fiscal con innovación tecnológica.

¿Y qué tal si regresa Trump?

El sector privado debe empezar a construir relaciones cercanas con sus homólogos de EE. UU. y un bloque binacional de empresarios en defensa del TMEC.

Empleo fuerte en EE. UU. presiona la renta fija global

El sólido mercado laboral de EE. UU. reavivó las apuestas por un nuevo ciclo de alzas del Fed. En los próximos meses seguiremos observando niveles de tasas elevadas por más tiempo; la fortaleza económica y la incertidumbre geopolítica apuntan en la misma dirección.

Truss no es Thatcher

Con menos de un mes como primera ministra del Reino Unido, Liz Truss ha zanjado una crisis económica y política. Su plataforma electoral la basó en que seguiría políticas liberales como lo hizo Thatcher, pero Truss no es Thatcher.

Los empresarios frente a Sheinbaum: ni tapetes ni enemigos

Es relevante el tono usado por Claudia Sheinbaum, quien llamó al diálogo en el caso de la controvertida reforma judicial, la principal fuente de preocupación del sector privado. La virtual presidenta electa se reunió el 19 de junio con la cúpula del sector empresarial.

putin

Putin promete aliviar crisis de alimentos… pero si EU y aliados levantan sanciones

El mandatario ruso se dijo dispuesto a facilitar las exportaciones de granos y fertilizantes. El Financiero