Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

2026 no traerá una recesión global, pero sí un entorno exigente y sin espacio para relajarse. Será un año incómodo. La economía avanza, pero entre dudas, con gobiernos que toman decisiones cada vez más arriesgadas para sostener un ritmo que ya muestra señales de agotamiento.

El INEGI publicó su estimación oportuna del PIB que mostró una expansión de 1.5% en el segundo trimestre del año, el mayor avance desde finales de 2020. El dato bastó para encender los titulares de recuperación. Después de meses de cifras grises, la tentación de celebrar es comprensible.
El incremento en la inversión relacionada con la IA está generando cambios. El impacto se refleja en una menor contratación de trabajadores y cambios en las habilidades requeridas por las empresas, ya que pueden aumentar su producción sin necesidad de incrementar sus plantillas al mismo ritmo.