Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

A dos años y medio de la invasión rusa a Ucrania se está recreando, de alguna manera, la economía de la Guerra Fría.

Las tensiones en el Estrecho de Ormuz, junto con decisiones clave de productores y cambios en la OPEP+, han acentuado la volatilidad. Difícilmente, los precios regresarán a los niveles preconflicto, incluso si se logra una desescalada parcial ante la compleja restauración física.
En agosto, los indicadores IMEF Manufacturero y No Manufacturero sugieren que la mejoría en meses anteriores perdió fuerza y han reaparecido señales de estancamiento, aunque sin evidenciar un deterioro profundo. Apuntan a una economía que permanece cercana a una situación de bajo crecimiento.