Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

Estamos ante el mayor choque energético desde los años setenta. Cuando pasa algo así, la reacción de los gobiernos es intentar frenar el precio de la gasolina. Nadie quiere que el golpe llegue directo al bolsillo, y menos si está cerca algún proceso electoral. El problema es que esa lógica engaña.

Quienes piensen que ya desde ahora está resuelto el proceso electoral de 2024, se pueden llevar una gran sorpresa en los siguientes meses.
En México, el PIB mostró —desde el enfoque de la demanda agregada en series ajustadas por estacionalidad— que la contracción en los primeros tres meses el año fue de 0.62% debido a caídas en el consumo privado y en la formación bruta de capital fijo.