Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

Se trata de la ola de violencia desatada en gran parte del territorio nacional y el conflicto bélico de Estados Unidos e Israel con Irán que han elevado el precio del petróleo en aproximadamente 70% y el de fertilizantes en casi 20% desde el inicio del año.

En un mundo hiperconectado, descentralizado y con una audiencia cada vez más informada que demanda congruencia y “contribución a los problemas de la humanidad” , las variables y los escenarios de riesgos se amplían, al tiempo que se espera una respuesta inmediata a cualquier cuestionamiento. La consecuencia, en muchos de los casos, es un problema de reputación.
La tregua entre Washington y Teherán eliminó la prima de riesgo geopolítico y arrastró al petróleo a su peor trimestre desde la pandemia. Además, la reactivación de exportaciones del Golfo Pérsico ya genera un superávit en mercados asiáticos, con la curva de futuros del Brent en contango por primera vez desde 2023. En paralelo, la cohesión interna de la OPEP+ se fractura ante la amenaza de Irak de abandonar la organización tras la salida de los Emiratos Árabes Unidos en mayo.