Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

En julio, la inflación anual se ubicó en 3.1% y el consumo privado creció 2.9% a tasa trimestral anualizada, por debajo de diciembre de 2025 (cifras desestacionalizadas). Los precios cedieron y los hogares no dejaron de gastar. El problema empieza cuando se pregunta qué están comprando y con qué están pagando.

A pesar de episodios de volatilidad global y dudas sobre el marco institucional, el peso está fuerte, la inflación está bajo control y el país “atrae capital”. Además, hay quien asegura que nuestros fundamentales siguen siendo sólidos… pero también hay otra lectura.
En EE. UU., la combinación de un mercado laboral que mostró su primera contracción en más de dos años y una inflación que continúa moderándose provocó un giro abrupto en las expectativas sobre la política monetaria del Fed. La probabilidad de una pausa en septiembre saltó de menos de 30 a 56% en apenas dos semanas.