Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

En febrero, el Manufacturero y el No Manufacturero mostraron señales de mejora moderada, aunque dentro de un entorno frágil. Apuntan a un inicio de año con avances parciales y heterogéneos, aún insuficientes para confirmar una reactivación sólida de la economía, pero hay indicios.

La inflación tiene más posibilidades de subir que de seguir a la baja para alcanzar el 3% objetivo, por lo que habría que continuar combatiendo las presiones inflacionarias mediante una política monetaria restrictiva, tomando en cuenta que la política monetaria opera con rezago.
En julio sugieren una mejoría moderada en la actividad económica, luego de meses de debilidad. En ambos se observa desaceleración en la intensidad de la contracción y una recuperación más generalizada entre sus principales componentes. Pero no hay elementos suficientes para confirmar el inicio de una fase de expansión sostenida de la economía.