Cuando el filósofo estadounidense de origen japonés Francis Fukuyama planteó
‘El fin de la historia’ se pensaba en un mundo sin cambios, sin movimientos de gran envergadura ya que, según la tesis fundamental de Fukuyama, tras el colapso del comunismo y el fin de la Guerra Fría, la democracia liberal y el capitalismo de mercado se consolidaron como el sistema universal, marcando el punto final de la evolución ideológica de la humanidad.
No habló del fin de los eventos, sino de las grandes luchas entre sistemas políticos y económicos.
El fin de la historia, publicado en 1989 como artículo y en 1992 como libro tras la caída del Muro de Berlín y la URSS, en un momento de triunfo del liberalismo occidental, sigue estando presente, no porque se haya llegado a ese punto, sino porque muchas cosas han cambiado desde que Fukuyama publicó su teoría.
La intervención estadounidense en Venezuela y los dichos del presidente Donald Trump vuelven a la idea de
‘América para los americanos’ con la adaptación de la
Doctrina Monroe del entonces presidente de Estados Unidos James Monroe (1817-1825) quien declaró que cualquier intervención europea en los asuntos de las emergentes naciones americanas sería vista como una agresión. La Doctrina Monroe se estableció para evitar la recolonización europea.
La teoría acabó siendo usada por Washington para justificar intervenciones en Latinoamérica, como la de Panamá en 1989 que derrocó al general Manuel Antonio Noriega. Para muchos, el legado de la invasión a Panamá es la popular expresión
‘patio trasero’ para referirse a la esfera de influencia estadounidense que en este momento del Siglo XXI se presenta como la
Doctrina Donroe que para Trump es “hacemos lo que queremos en el hemisferio, porque pertenece a EE. UU.”
Pero, entonces, ¿
qué hará China por los recursos o la infraestructura estratégica en la región? ¿Qué pasará con las exportaciones de Latinoamérica hacia China y las importaciones del país asiático?
¿Rusia se queda cruzada de brazos? Es claro que
el fin de la historia no ha llegado.
MIENTRAS TANTO EN MÉXICO
La consultora Integralia presentó los
10 riesgos que pueden afectar el entorno de negocios en México durante 2026. El análisis se basa en su metodología que evalúa el impacto potencial y la probabilidad de ocurrencia de cada riesgo, con base en indicadores cuantitativos y cualitativos.
Cada riesgo presenta una probabilidad distinta, que puede variar a lo largo del año. Los riesgos son:
1.Se aprueba una reforma que vulnera la integridad del
sistema electoral.
2.La revisión del
TMEC se torna en una renegociación.
3.Se prolonga la debilidad de la
inversión.
4.El aumento del intervencionismo de
Estados Unidos en América Latina (incluido México) produce tensiones diplomáticas, reacciones nacionalistas o consecuencias no previstas.
5.La
conflictividad social aumenta, lo que ocasiona disrupciones en carreteras, retrasos logísticos y otros impactos para el clima de negocios, riesgos que se intensifican en el marco de la Copa Mundial de futbol.
6.Crecen tensiones en la relación entre
el gobierno y el sector empresarial.
7.La politización, la falta de experiencia y el afán del nuevo
Poder Judicial de mostrar una justicia “cercana a la gente” en su primer año de labores ocasionan fallas procedimentales.
8.Se mantienen los
regímenes criminales en diversas zonas del país.
9.La aprobación de nuevas
reformas –incluidos temas fiscales, laborales y sectoriales– genera
incertidumbre para las empresas y dificulta el crecimiento económico del país.
10.Se acentúa el
deterioro operativo de Pemex.
PUNTOS DE VISTA
En la era de la información se requiere contar, precisamente, con información para tener un punto de vista documentado. Este es el objetivo de la publicación que en esta edición aborda desde diferentes aristas los temas que están definiendo la coyuntura. Los invito a leer los artículos de la edición 129 y a enviar sus comentarios.
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