Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

El China Shock de los años noventa tenía un diagnóstico claro: manufactura barata desplazando empleos industriales en Occidente. Lo que ocurre hoy es diferente: ha escalado en casi toda la escalera industrial de manera simultánea y, cada vez más, en el financiamiento de las industrias.

En agosto, los indicadores IMEF Manufacturero y No Manufacturero sugieren que la mejoría en meses anteriores perdió fuerza y han reaparecido señales de estancamiento, aunque sin evidenciar un deterioro profundo. Apuntan a una economía que permanece cercana a una situación de bajo crecimiento.
El incremento en la inversión relacionada con la IA está generando cambios. El impacto se refleja en una menor contratación de trabajadores y cambios en las habilidades requeridas por las empresas, ya que pueden aumentar su producción sin necesidad de incrementar sus plantillas al mismo ritmo.