Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

Los datos de los indicadores IMEF Manufacturero y No Manufacturero correspondientes a junio sugieren que la economía se mantiene sin un impulso robusto. El diagnóstico de debilidad se mantiene. Las cifras, por debajo del umbral de expansión, reflejan una atonía en el dinamismo de ambos sectores.

Mientras el “súper peso” favorece la importación, la debilitación del dólar estadounidense a nivel internacional no favorece las exportaciones, las remesas y, en forma particular, al turismo. Veamos por qué.
La tregua entre Washington y Teherán eliminó la prima de riesgo geopolítico y arrastró al petróleo a su peor trimestre desde la pandemia. Además, la reactivación de exportaciones del Golfo Pérsico ya genera un superávit en mercados asiáticos, con la curva de futuros del Brent en contango por primera vez desde 2023. En paralelo, la cohesión interna de la OPEP+ se fractura ante la amenaza de Irak de abandonar la organización tras la salida de los Emiratos Árabes Unidos en mayo.