Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

El conflicto en Medio Oriente está reconfigurando el panorama financiero global más allá del mercado energético. El aumento de la incertidumbre geopolítica ha elevado las expectativas de inflación, presionado los rendimientos de la deuda soberana a máximos de varias décadas y obligando a los bancos centrales a reconsiderar el rumbo de la política monetaria.

La Banca le debe mucho a nuestro país por las buenas cuentas que ha tenido, pero se necesitan mayores esfuerzos de penetración y de ejercicio del crédito, para que puedan incluir a otros sectores de la población que también son parte de México y merecen gozar de los privilegios de esta infraestructura.
La tregua entre Washington y Teherán eliminó la prima de riesgo geopolítico y arrastró al petróleo a su peor trimestre desde la pandemia. Además, la reactivación de exportaciones del Golfo Pérsico ya genera un superávit en mercados asiáticos, con la curva de futuros del Brent en contango por primera vez desde 2023. En paralelo, la cohesión interna de la OPEP+ se fractura ante la amenaza de Irak de abandonar la organización tras la salida de los Emiratos Árabes Unidos en mayo.