Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

Las cadenas de suministro globales han enfrentado disrupciones que evidenciaron riesgos sistémicos y elevaron su importancia estratégica, operativa y financiera, por lo que fortalecer la resiliencia se convirtió en una prioridad estratégica, con altas implicaciones financieras.

El entorno económico actual combina riesgos externos e internos que limitan el dinamismo de la actividad, en un contexto donde las tensiones geopolíticas han elevado los precios del petróleo y el crecimiento interno se mantiene moderado, pero restringido por la debilidad de la inversión. En este marco, los indicadores IMEF de marzo reflejan una economía sin tracción clara.
En México, el PIB mostró —desde el enfoque de la demanda agregada en series ajustadas por estacionalidad— que la contracción en los primeros tres meses el año fue de 0.62% debido a caídas en el consumo privado y en la formación bruta de capital fijo.