Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

China es considerada un posible factor de riesgo de desestabilización del mundo y casi una economía non grata en relaciones político-comerciales. El mundo no se ha enemistado abiertamente, pero ha dejado de invertir en China, dejando en claro que sus políticas internas han dañado al mundo y no quedan impunes.

En alguna ocasión escuché afirmar que la gente no progresa porque no aprovecha las oportunidades. "Programas y oportunidades hay muchas," decía una persona con seguridad. Su comentario me generó cierta inconformidad, pero al reflexionar me di cuenta de que esta afirmación, aunque cierta en algunos aspectos, también oculta una realidad más compleja.
La tregua entre Washington y Teherán eliminó la prima de riesgo geopolítico y arrastró al petróleo a su peor trimestre desde la pandemia. Además, la reactivación de exportaciones del Golfo Pérsico ya genera un superávit en mercados asiáticos, con la curva de futuros del Brent en contango por primera vez desde 2023. En paralelo, la cohesión interna de la OPEP+ se fractura ante la amenaza de Irak de abandonar la organización tras la salida de los Emiratos Árabes Unidos en mayo.