Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

La relación comercial entre EE. UU. y China ha entrado en una nueva etapa, que más que un punto de inflexión parece tratarse de una tregua estratégica tras meses de escalada arancelaria con tarifas que alcanzaron niveles sin precedentes.

En los últimos 30 años, desde la fundación de la OMC, el comercio global de bienes y servicios se ha convertido en el catalizador de todo tipo de actividades económicas, y hoy representa casi una tercera parte del PIB mundial, pero esa realidad llegó a un punto de inflexión.
En agosto, los indicadores IMEF Manufacturero y No Manufacturero sugieren que la mejoría en meses anteriores perdió fuerza y han reaparecido señales de estancamiento, aunque sin evidenciar un deterioro profundo. Apuntan a una economía que permanece cercana a una situación de bajo crecimiento.