Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

El dólar norteamericano continúo capturando la atención del mercado en medio de amplia volatilidad global resultado de los cambios en las políticas exteriores de EE. UU., destacando la comercial y la fiscal, aunado a una divergencia en la política monetaria de los principales bancos centrales desarrollados.

La jornada del 2 de junio fue inédita; los resultados, aunque esperados en cuanto a la presidencia del país, fueron sorpresivos. Fue una “locomotora que atropelló” dicen algunos, mientras que el nerviosismo se apoderó del peso y del mercado de valores. Lo que sigue está por escribirse.
En agosto, los indicadores IMEF Manufacturero y No Manufacturero sugieren que la mejoría en meses anteriores perdió fuerza y han reaparecido señales de estancamiento, aunque sin evidenciar un deterioro profundo. Apuntan a una economía que permanece cercana a una situación de bajo crecimiento.