Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

La conclusión de los indicadores IMEF de mayo parece obvia: la economía mexicana sigue mostrando señales de debilidad. Lo interesante no es determinar si existe desaceleración —los datos apuntan en esa dirección— sino entender qué factores están contribuyendo a prolongarla.

Las remesas son 4% del PIB de México y en esta década han generado más divisas que el turismo y el petróleo. Esto es notable, pero más impresionante es el hecho de que las remesas representan casi el triple de recursos de los que entregan los programas sociales del gobierno federal.
El sólido mercado laboral de EE. UU. reavivó las apuestas por un nuevo ciclo de alzas del Fed. En los próximos meses seguiremos observando niveles de tasas elevadas por más tiempo; la fortaleza económica y la incertidumbre geopolítica apuntan en la misma dirección.