Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

Continuidad y adaptabilidad pudieran parecer contradictorios, pero no lo son pues se trata de las características de una economía resiliente, es decir, de una economía capaz de adaptarse continuamente y asumir nuevos retos ante un entorno cambiante.

La conclusión de los indicadores IMEF de mayo parece obvia: la economía mexicana sigue mostrando señales de debilidad. Lo interesante no es determinar si existe desaceleración —los datos apuntan en esa dirección— sino entender qué factores están contribuyendo a prolongarla.
En agosto, los indicadores IMEF Manufacturero y No Manufacturero sugieren que la mejoría en meses anteriores perdió fuerza y han reaparecido señales de estancamiento, aunque sin evidenciar un deterioro profundo. Apuntan a una economía que permanece cercana a una situación de bajo crecimiento.