Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

Al momento de la pelea contra el Covid-19 muchas empresas se vieron obligadas a adoptar el home office de forma masiva y rápida, lo que llevó a un aumento en la popularidad de este sistema de trabajo; sin embargo, acabada la pandemia surge el debate en torno a si es una modalidad permanente o una solución temporal. Aspectos sociales, económicos y labores están sobre la mesa.

A pesar de los temores de una recesión global, los activos financieros iniciaron el año con un desempeño positivo. Los bonos soberanos registraron ganancias generalizadas y la mayoría de las divisas emergentes y desarrolladas avanzaron contra el dólar.
En agosto, los indicadores IMEF Manufacturero y No Manufacturero sugieren que la mejoría en meses anteriores perdió fuerza y han reaparecido señales de estancamiento, aunque sin evidenciar un deterioro profundo. Apuntan a una economía que permanece cercana a una situación de bajo crecimiento.