Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

La inteligencia artificial dejó de ser una promesa; su impacto redefine modelos de negocio, transforma cadenas de valor y exige nuevas capacidades. Para México, el desafío no es solo adoptarla, sino desarrollar soluciones que impulsen productividad, inclusión y soberanía tecnológica.

El entorno actual subraya la importancia de diversificar las inversiones para salvaguardar el poder adquisitivo y mitigar los riesgos asociados con la fluctuación de la moneda local.
El incremento en la inversión relacionada con la IA está generando cambios. El impacto se refleja en una menor contratación de trabajadores y cambios en las habilidades requeridas por las empresas, ya que pueden aumentar su producción sin necesidad de incrementar sus plantillas al mismo ritmo.