Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

Estamos ante el mayor choque energético desde los años setenta. Cuando pasa algo así, la reacción de los gobiernos es intentar frenar el precio de la gasolina. Nadie quiere que el golpe llegue directo al bolsillo, y menos si está cerca algún proceso electoral. El problema es que esa lógica engaña.

El resultado de la primera quincena de enero sugiere que la inflación está mostrando un mejor desempeño y podría cerrar en 3.9% anual en diciembre de 2025, acercándose cada vez más al objetivo del 3% del Banco de México. Con esto, Banxico podría seguir recortando la tasa de interés.
El crudo, más caro y errático; la gasolina importada con precios más altos y un mercado más nervioso mientras el diésel presenta la mayor inestabilidad del año. Así se puede definir el panorama que desde el análisis del Comité de Energía e Infraestructura del IMEF debe tener un puntual seguimiento por su impacto en las finanzas públicas y la certidumbre del sector energético en México.