Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

La conclusión de los indicadores IMEF de mayo parece obvia: la economía mexicana sigue mostrando señales de debilidad. Lo interesante no es determinar si existe desaceleración —los datos apuntan en esa dirección— sino entender qué factores están contribuyendo a prolongarla.

En diferentes latitudes la inflación está por arriba del consenso y refleja una moderación mucho más lenta presionando a los bancos centrales, mientras que las expectativas del mercado apuntan hacia tasas terminales más altas.
El sólido mercado laboral de EE. UU. reavivó las apuestas por un nuevo ciclo de alzas del Fed. En los próximos meses seguiremos observando niveles de tasas elevadas por más tiempo; la fortaleza económica y la incertidumbre geopolítica apuntan en la misma dirección.