Mientras la IAE proyectaba una mayor producción de los países no pertenecientes a la OPEP+, Kazajistán y Rusia, tras las interrupciones de principios de año, el secretario del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, declaraba que la autorización a Rusia se trataba de una medida temporal para «promover la estabilidad en los mercados energéticos mundiales» durante la guerra en Irán. La autorización durará hasta el 11 de abril, dijo.
TEMORES DEL PASADO Octubre 6, 1973. El mundo se hallaba en plena Guerra Fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética y los bloques que ambos lideraban. Era
un mundo que aún temía al fantasma de una guerra nuclear entre las dos superpotencias y absolutamente dependiente del petróleo —relativamente barato y accesible para los países occidentales, que lo obtenían a precios ventajosos en los países productores, principalmente en Oriente Medio— que movía una sociedad de consumo.
Aunque Estados Unidos y la Unión Soviética nunca se enfrentaron en un choque militar directo, durante la Guerra Fría, sí lo hicieron a través de terceros en conflictos locales en los que apoyaron a diferentes bandos. En ese octubre de 1973, el día 6, una
coalición árabe liderada por Egipto y Siria lanzó un ataque combinado contra Israel que coincidió con la festividad del Yom Kipur, día sagrado para los judíos, para recuperar los territorios ocupados por Israel en la Guerra de los Seis Días de 1967.
Once días después,
los países árabes exportadores de petróleo anunciaron un recorte de su producción y un embargo a Estados Unidos y otros países a los que acusaban de apoyar a Israel, como Holanda, Portugal y Sudáfrica.
Arabia Saudita, que ejercía un papel líder dentro de la OPEP, encabezó un movimiento que tendría consecuencias económicas y geopolíticas duraderas y que mostró a Estados Unidos que no podía dar por sentado su suministro de petróleo.
La entrada en vigor del embargo tuvo efectos inmediatos:
el precio del barril, que estaba en 2.90 dólares en julio de ese año, subió en diciembre hasta los 11.65. En Estados Unidos, las estaciones de servicio se quedaron sin gasolina y las filas de autos a la espera de repostar se convirtieron en una imagen habitual durante meses. En varios estados se impuso un racionamiento de combustible. La escasez de gasolina supuso una conmoción con pocos precedentes y un doloroso golpe económico.
AFECTACIONES EN EL PRESENTE Febrero 28, 2026. Estados Unidos e Israel atacan a Irán. Su motivo: frenar su programa nuclear, desmantelar su infraestructura de misiles y reducir su influencia militar en Medio Oriente, incluyendo el apoyo a grupos paramilitares.
El
Informe del mercado petrolero de marzo de la AIE plantea que más allá de los daños directos a la infraestructura energética de la región,
la crisis ha provocado una interrupción casi total del movimiento de buques cisterna por el estrecho de Ormuz, por lo que productores y consumidores de todo el mundo están sintiendo la presión.
Los precios de referencia del crudo han subido desde el estallido de las hostilidades con aumentos aún mayores en los mercados de productos.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) estimó que
un aumento de 10% en el precio del petróleo, que se mantenga la mayor parte del año, puede generar un incremento de 40 puntos base (0.4%) en la inflación mundial. Agregó que estas mismas condiciones hipotéticas en el precio del petróleo conducen a moderar el crecimiento de la economía global y restan entre 0.1 y 0.2% puntos al PIB.
La AIE estima que la producción de crudo se está reduciendo en al menos 8 mb/d, con otros 2 mb/d de condensados y LGN suspendidos debido a importantes reducciones de suministro en Irak, Qatar, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita. Agregó que el cierre del Estrecho también está obligando a las refinerías orientadas a la exportación a reducir sus operaciones o cerrar por completo a medida que se recargan los tanques de almacenamiento de producto, con más de 4 mb/d de capacidad de refinación en riesgo.
RIESGOS A LA VISTA El informe de la IAE menciona que los mercados de diésel y combustible para aviones parecen ser particularmente vulnerables a una pérdida prolongada de la producción y las exportaciones en Oriente Medio, dada la limitada flexibilidad en otras regiones para aumentar la producción. También refiere que la caída en picado de los suministros de GLP y nafta ya está obligando a las plantas petroquímicas a reducir su producción de polímeros, lo que agrava la pérdida de flujos petroquímicos del Golfo.
El uso de GLP para cocinar y calentar, especialmente en India y África Oriental, también está en riesgo. En términos más generales — señala la IAE—
el aumento de los precios del petróleo y el deterioro de las perspectivas económicas han comenzado a erosionar la demanda en todo el espectro de productos. En este contexto, menciona que ha reducido la previsión de crecimiento de la demanda mundial de petróleo para marzo y abril en más de 1 mb/d de media, y para el conjunto de 2026 en 210 kb/d, hasta alcanzar los 640 kb/d.
Las existencias mundiales de crudo y productos derivados se sitúan actualmente en más de 8.200 millones de barriles, el nivel más alto desde febrero de 2021. Aproximadamente la mitad de estas reservas se encuentran en países de la OCDE, de las cuales 1,250 millones de barriles están en poder de los gobiernos para casos de emergencia y otros 600 millones de barriles pertenecen a las reservas de la industria y se mantienen bajo obligación gubernamental.
MEDIDA PROVISIONAL Los países miembros de la AIE acordaron el 11 de marzo poner a disposición del mercado una cantidad sin precedentes de 400 mb de petróleo de sus reservas de emergencia para mitigar el impacto negativo de las interrupciones del suministro en las economías. Estos suministros adicionales se ofrecerán al mercado mediante la implementación de retiros de emergencia de existencias u otras medidas, según las circunstancias nacionales.
El director ejecutivo de la organización, Fatih Birol, indicó que los 32 países miembros votaron unánimemente a favor de la mayor liberación de reservas de petróleo de la historia de la AIE. Horas después del anuncio de la AIE, el gobierno de Estados Unidos dijo que liberará 172 millones de barriles de petróleo de sus reservas de emergencia como parte de un esfuerzo internacional coordinado para reducir los precios globales de la energía. Se espera que las entregas de la Reserva Estratégica de Petróleo de Estados Unidos duren 120 días,
comenzando la tercera semana de marzo. La AIE señala en su informe de marzo que la liberación coordinada de reservas de emergencia proporciona un importante y bienvenido
mecanismo de contención, pero a falta de una rápida resolución del conflicto, sigue siendo una medida provisional. El impacto final del conflicto en los mercados de petróleo y gas, y en la economía en general, dependerá no solo de la intensidad de los ataques militares y de cualquier daño a los activos energéticos, sino también, fundamentalmente, de la duración de las interrupciones del transporte marítimo a través del Estrecho de Ormuz.
Unos mecanismos de seguro adecuados y la protección física del transporte marítimo son clave para la reanudación de los flujos, pero el desorbitado coste de los seguros marítimos hace inviable el desbloqueo del estrecho de Ormuz, señala la AIE.
Varias aseguradoras y clubes de protección e indemnización (P&I) han comenzado a cancelar o restringir las coberturas de riesgo de guerra para los buques (mercantes y petroleros) que operan en la región, mientras las tarifas de transporte de petróleo registran nuevas subidas.
A RÍO REVUELTO, GANANCIA DE RUSIA La decisión estadounidense de
levantar provisionalmente las sanciones a Rusia fue celebrada en Moscú, desde donde advirtieron que el mercado energético mundial «no puede mantenerse estable» sin el petróleo ruso. Kirill Dmitriev, uno de los negociadores del presidente ruso, Vladimir Putin dijo a través de Telegram que Estados Unidos está reconociendo que, sin el petróleo ruso, el mercado energético mundial no puede permanecer estable.
Pero
esta medida ha sido criticada por algunos dirigentes europeos como el presidente de Francia, Emmanuel Macron, y el comisario de Economía de la Unión Europea (UE), Valdis Dombrovskis. El francés aseguró que el cierre del estrecho de Ormuz no justifica el levantamiento de las sanciones a Rusia, mientras que el comisario advirtió que relajar las sanciones contra el petróleo ruso será contraproducente, ya que
socavará los esfuerzos por limitar los ingresos del Kremlin y así presionarlo para que ponga fin a la guerra en Ucrania. El presidente ucraniano,
Volodymyr Zelensky, se opuso a la medida por considerarla un «duro golpe» para Ucrania.
«¿Cómo se pueden levantar las sanciones a Rusia si es un agresor?», preguntó el mandatario del país invadido.
El petróleo crudo y el combustible rusos ya estaban potencialmente disponibles para su compra en unos 30 buques cisterna en aguas asiáticas. Según estimaciones del Centro de Investigación sobre Energía y Aire Limpio (CREA, por sus siglas en inglés) desde el inicio del conflicto en Medio Oriente, Rusia ha recibido 6,800 millones de dólares adicionales por la venta de sus hidrocarburos, La decisión de Estados Unidos está “dando tiempo a los países y a las refinerías para hacer frente a la crisis de suministro en Oriente Medio”, declaró Muyu Xu, analista sénior de crudo en Kpler Ltd.
“Los países comprarán lo que puedan encontrar; la prioridad es la seguridad energética para todos”. 21 de marzo. Agregar lo que haya ese día