Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

La relación comercial entre EE. UU. y China ha entrado en una nueva etapa, que más que un punto de inflexión parece tratarse de una tregua estratégica tras meses de escalada arancelaria con tarifas que alcanzaron niveles sin precedentes.

En la coyuntura crítica actual lo que se requiere es un salto cualitativo en la regulación, no uno cuantitativo. Es decir, no regular más, sino regular mejor.
El TMEC sigue en la agenda. Y como en toda negociación las piezas se mueven haciendo un trazo en zigzag que toca muchos puntos —dentro y fuera de México— en medio de un entorno que no deja de convulsionarse y ofrecer lecciones.