Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

El escenario más probable no era ni la ruptura ni la renovación, sino una negociación que se prolongaría más allá del 1 de julio y avanzaría con algunos relojes y fricciones propios de la relación bilateral con Estados Unidos. Los hechos confirmaron parcialmente esa hipótesis.

En los próximos meses se publicarán las reglas que precisarán la forma de cumplir con las obligaciones de los beneficiarios finales y, seguramente, la autoridad emitirá más criterios. Las disposiciones serán transcendentales, porque con ellas nos acercamos más al fin del anonimato corporativo que inició su camino en 1983.
En julio sugieren una mejoría moderada en la actividad económica, luego de meses de debilidad. En ambos se observa desaceleración en la intensidad de la contracción y una recuperación más generalizada entre sus principales componentes. Pero no hay elementos suficientes para confirmar el inicio de una fase de expansión sostenida de la economía.