En los últimos días, los mercados financieros han estado caracterizados por un sentimiento de mayor cautela a medida que incorporan las expectativas de política monetaria de los principales bancos centrales, las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y las implicaciones de la inteligencia artificial en diversos sectores.
Después de que la inflación en Estados Unidos mostró señales de desaceleración en enero, los inversionistas incrementaron sus apuestas entorno a que el Fed tiene más espacio para realizar recortes en las tasas de interés. Actualmente, la curva descuenta una baja total de -56pb en el año, con el primer ajuste de -25pb en la reunión de julio, desde -53pb a finales del mes pasado.
Esta situación detonó ganancias en los Treasuries. que llevaron a los rendimientos de 2 años y 10 años a sus niveles más bajos en 2026 de 3.40% y 4.05%, respectivamente. Por otra parte, el mercado considera que el banco central de Europa (ECB) mantendrá su tasa de interés sin cambios a lo largo del año.
Esta divergencia de posturas monetarias entre Estados Unidos y Europa ha favorecido al euro y debilitado al dólar estadounidense. El primero acumula una apreciación de 0.2% en el año, mientras que el segundo ha caído 1.0%.
Otro tema clave ha sido la evolución de las tensiones en Medio Oriente. La incertidumbre incrementó a medida que Estados Unidos e Irán están cada vez más cerca de un nuevo conflicto. El despliegue militar de Estados Unidos en la región apunta a que la ventana de Irán para alcanzar un acuerdo diplomático sobre sus actividades atómicas corre el riesgo de cerrarse. En este sentido, los precios de las principales referencias del petróleo han repuntado alrededor de 18% en el año. El Brent supera los 71 dólares por barril por primera vez desde agosto del año pasado.
En paralelo, el apetito por activos seguros incrementó. Nuevamente, el oro cotiza alrededor de 5,000 dólares por onza troy, equivalente a una ganancia de 16% en lo que va del año. De igual forma, el franco suizo ha sido una de las divisas más beneficiadas por esta coyuntura avanzando 2.2% en 2026.
En el ámbito bursátil, los índices norteamericanos han sido altamente sensibles a las expectativas en relación con la inteligencia artificial. Las cuales han girado desde un amplio optimismo hasta preocupaciones sobre el retorno de inversión inmediato al considerar los altos niveles de capital requeridos.
Con ello, el índice S&P 500 ha cotizado entre los 6,800 puntos y 6,978 puntos, el último nivel es el máximo histórico alcanzado a finales de enero. Actualmente, el índice opera alrededor de 6,870 puntos, 1.5% por debajo del nivel récord. Al interior, las acciones tecnológicas se encuentran entre las menos beneficiadas junto a las financieras.
A nivel local, el peso mexicano ha mantenido un desempeño resiliente llegando a cotizar hasta en 17.09 por dólar a mediados de febrero, su nivel más bajo desde junio de 2024. Tras la reciente volatilidad, la divisa mexicana regresó a cotizar en la zona de 17.25 por dólar, equivalente a una apreciación de 4.3% en 2026. La curva de Bonos M continúa empinándose con mayores ganancias en aquellos de menor duración que acumulan un ajuste de hasta -60pb en el año.
La dinámica de los activos financieros de todas las clases continuará altamente sensible a las cifras económicas, las expectativas de política monetaria, las tensiones geopolíticas y los resultados trimestrales de las empresas del S&P 500. Hacia delante, probablemente se mantendrá el sentimiento de aversión al riesgo a medida que prevalece un alto grado de incertidumbre en diferentes frentes.
* Subdirectora de Renta Fija, Tipo de Cambio y Commodities de Grupo Financiero Banorte.
Twitter: @LeslieOrozcoV
LinkedIn: Leslie Orozco
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