Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

El mundo se enfrenta a la fragmentación geoeconómica amenazando la seguridad alimentaria y la transición a la energía limpia por las implicaciones de los precios de las materias primas en los mercados.

Cualquier polo de desarrollo depende de la certeza de sus recursos, pero en México esa certeza se está evaporando por una mezcla de parálisis institucional y demagogia tarifaria; ahora el agua es el factor de riesgo financiero y operativo más crítico del país.
En agosto, los indicadores IMEF Manufacturero y No Manufacturero sugieren que la mejoría en meses anteriores perdió fuerza y han reaparecido señales de estancamiento, aunque sin evidenciar un deterioro profundo. Apuntan a una economía que permanece cercana a una situación de bajo crecimiento.