Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

Conforme se reducen los días para que termine 2023 la pregunta que prevalece es: ¿Cuál será el rumbo de la economía y cómo influirá en nuestras decisiones de inversión para 2024? Para responder hay que tomar en cuenta algunos condicionantes de este año.

Si 2024 fue el año de las elecciones, 2025 será el año de las preguntas. Al comenzar el año, los gobiernos de todo el mundo estarán iniciando nuevos mandatos y se verán obligados a responder rápidamente a crecientes desafíos económicos, sociales, de seguridad, ambientales y tecnológicos.
La tregua entre Washington y Teherán eliminó la prima de riesgo geopolítico y arrastró al petróleo a su peor trimestre desde la pandemia. Además, la reactivación de exportaciones del Golfo Pérsico ya genera un superávit en mercados asiáticos, con la curva de futuros del Brent en contango por primera vez desde 2023. En paralelo, la cohesión interna de la OPEP+ se fractura ante la amenaza de Irak de abandonar la organización tras la salida de los Emiratos Árabes Unidos en mayo.