Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

La posible compra de Twitter por Elon Musk ha generado gran debate por la centralidad de las redes sociales en nuestras vidas.

Musk dejó de hablar de la inteligencia artificial como un riesgo que podía evitarse y empezó a asumirla como un destino difícil de detener. Por lo que la pregunta ya no es si representa un riesgo, sino quién dentro de la organización lo está midiendo.
El incremento en la inversión relacionada con la IA está generando cambios. El impacto se refleja en una menor contratación de trabajadores y cambios en las habilidades requeridas por las empresas, ya que pueden aumentar su producción sin necesidad de incrementar sus plantillas al mismo ritmo.