Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

No cabe duda de que el presidente López añora el pasado. Durante todo su gobierno sus principales baterías han estado dirigidas a demoler todas las instituciones que le signifiquen un contrapeso; busca con ello recrear una Presidencia todopoderosa, tal como era el régimen priista del siglo XX. López, el caudillo macuspano, se parece más a Lázaro Cárdenas, quien consolidó un régimen político-económico corporativista sin contrapesos que a Plutarco Elias Calles, creador de instituciones.

Estamos ante el mayor choque energético desde los años setenta. Cuando pasa algo así, la reacción de los gobiernos es intentar frenar el precio de la gasolina. Nadie quiere que el golpe llegue directo al bolsillo, y menos si está cerca algún proceso electoral. El problema es que esa lógica engaña.
En julio sugieren una mejoría moderada en la actividad económica, luego de meses de debilidad. En ambos se observa desaceleración en la intensidad de la contracción y una recuperación más generalizada entre sus principales componentes. Pero no hay elementos suficientes para confirmar el inicio de una fase de expansión sostenida de la economía.