Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

Como cada fin de año, está en puerta la negociación para determinar el salario mínimo para 2026. Para los gobiernos de la 4T, los incrementos al salario mínimo junto con una mayor canalización de apoyos sociales mediante programas y dádivas en efectivo han constituido la estrategia para disminuir la pobreza.

Los empresarios están nerviosos, pero cabe la duda: ¿a alguien de la 4T le importa esto? Hay preocupación por el clima político.
El TMEC sigue en la agenda. Y como en toda negociación las piezas se mueven haciendo un trazo en zigzag que toca muchos puntos —dentro y fuera de México— en medio de un entorno que no deja de convulsionarse y ofrecer lecciones.