Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

Las proyecciones de crecimiento para 2024 aún son inferiores al promedio histórico y dependen de condiciones positivas y negativas para evitar un aterrizaje brusco.

En febrero, el Manufacturero y el No Manufacturero mostraron señales de mejora moderada, aunque dentro de un entorno frágil. Apuntan a un inicio de año con avances parciales y heterogéneos, aún insuficientes para confirmar una reactivación sólida de la economía, pero hay indicios.
La tregua entre Washington y Teherán eliminó la prima de riesgo geopolítico y arrastró al petróleo a su peor trimestre desde la pandemia. Además, la reactivación de exportaciones del Golfo Pérsico ya genera un superávit en mercados asiáticos, con la curva de futuros del Brent en contango por primera vez desde 2023. En paralelo, la cohesión interna de la OPEP+ se fractura ante la amenaza de Irak de abandonar la organización tras la salida de los Emiratos Árabes Unidos en mayo.