Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

Los resultados de junio de los Indicadores IMEF confirman que las actividades manufacturera y no manufacturera continúan operando en un entorno de bajo dinamismo, sin señales claras de una recuperación sostenida. Mientras que, de cara al segundo semestre, existen algunas fuentes de incertidumbre.

La competencia no se limita a los aranceles, semiconductores o inteligencia artificial. Un nuevo frente se ha abierto alrededor de los activos digitales y de las reglas que determinarán dónde se concentrarán las empresas, el capital y la innovación del sistema financiero del futuro.
En julio sugieren una mejoría moderada en la actividad económica, luego de meses de debilidad. En ambos se observa desaceleración en la intensidad de la contracción y una recuperación más generalizada entre sus principales componentes. Pero no hay elementos suficientes para confirmar el inicio de una fase de expansión sostenida de la economía.