Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

La relación comercial entre EE. UU. y China ha entrado en una nueva etapa, que más que un punto de inflexión parece tratarse de una tregua estratégica tras meses de escalada arancelaria con tarifas que alcanzaron niveles sin precedentes.

Se perfila un año de transición para la economía global y los mercados financieros, con crecimiento moderado, inflación en convergencia y políticas monetarias desincronizadas entre regiones. La clave será mantener estrategias activas, diversificación y seguimiento cercano de indicadores macroeconómicos para aprovechar oportunidades y mitigar riesgos.
Sin señales claras de certidumbre regulatoria, respeto a contratos y una estrategia creíble de finanzas públicas, será difícil que el capital privado asuma el papel que se requiere para elevar el crecimiento.