Ya se lanzó la convocatoria y metodología del
Premio a la Equidad de Género (PEG) 2026, una iniciativa que busca consolidarse como un referente en la promoción de la paridad laboral y las mejores prácticas del gobierno corporativo en México. Flor Unda, copresidenta del Premio y ex presidenta del Comité de Gobierno Corporativo del IMEF y Kimberly Acosta, vicepresidenta técnica del Premio explicaron en una sesión moderada por Walter Zehie, representante del Clúster de Responsabilidad Social Corporativa, el alcance de la alianza estratégica IMEF-Mujeres en Finanzas (MEF), cuyo objetivo es fomentar la equidad de género en las empresas mexicanas porque,
más que un reconocimiento simbólico, el PEG surge como un mecanismo de diagnóstico organizacional. LA EQUIDAD COMO ESTRATEGIA En un contexto donde la participación económica femenina en México ha alcanzado el 46.3%,
la iniciativa propone a las empresas un ejercicio de autoevaluación frente a estándares nacionales e internacionales.
El proceso de postulación permite identificar áreas de oportunidad en políticas de capital humano, estructuras de mando y esquemas de compensación, sin que implique un aumento en los costos operativos. Así, el premio se posiciona como una herramienta de gestión estratégica que contribuye a fortalecer la competitividad empresarial a través de una metodología que se basa en
cuatro pilares fundamentales:
1.Efectividad de políticas y lineamientos
2.Oportunidades y representatividad
3.Brecha salarial
4.Protección a la mujer, infancia y familia Uno de los ejes centrales es la medición cuantitativa del impacto económico de la inclusión. Se destaca que los equipos diversos no solo enriquecen la cultura organizacional, sino que también inciden positivamente en el estado de resultados y en la generación de valor para los distintos grupos de interés.
En el tema de la brecha salarial, el análisis técnico revela avances en niveles operativos donde existe mayor paridad. Sin embargo, existen diferencias significativas en posiciones de alta dirección, lo que demuestra la necesidad de intervenciones que modifiquen las estructuras internas que impiden la paridad de género.
EVALUACIÓN EQUITATIVA Para asegurar que las evaluaciones del premio sean justas, las empresas se clasifican en tres categorías según su tamaño y volumen de ventas, desde organizaciones con menos de 500 empleados hasta aquellas con más de 8 mil colaboradores.
Además, este año
se incorporó una categoría dirigida a sectores históricamente masculinizados, como la minería y la construcción, con el objetivo de
reconocer y visibilizar los esfuerzos de estas industrias por incorporar talento femenino en ámbitos que han sido excluyentes.
La estructura operativa del premio se realiza de manera pro-bono y cuenta con el respaldo de un comité técnico revisor y un jurado independiente, integrado por académicos y especialistas de la sociedad civil. Este esquema garantiza transparencia, imparcialidad y rigor metodológico en la evaluación y selección de las organizaciones ganadoras, asegurando que los reconocimientos reflejen méritos reales y buenas prácticas.
FORTALECIENDO UNA CULTURA ORGANIZACIONAL EQUITATIVA Uno de los mensajes centrales de la sesión en la que se lanzó la convocatoria el 14 de febrero pasado
fue la necesidad de trascender las políticas “en papel” y construir una cultura de gobierno corporativo que se viva en la práctica cotidiana. Entre las estrategias destacadas se encuentran: incluir currículos ciegos para reducir sesgos en los procesos de contratación y programas de mentoría ejecutiva para romper los llamados “techos de cristal”.
El premio fomenta la
formación de una comunidad de aprendizaje, en la que las empresas reconocidas comparten sus experiencias y sus mejores prácticas, generando un círculo virtuoso de conocimiento e innovación que contribuye a fortalecer la competitividad y la cultura empresarial en todo el país.
La convocatoria actual establece como fecha límite para la captura de evidencias de las organizaciones postulantes el 13 de marzo de 2026. El proceso culminará con una ceremonia de premiación que se llevará a cabo en la Bolsa Mexicana de Valores en junio del mismo año, consolidando el posicionamiento del
Premio a la Equidad de Género como una plataforma de visibilidad y transformación empresarial. La
alianza IMEF-MEF no solo reconoce buenas prácticas, sino que propone un camino claro para cerrar brechas estructurales, fortalecer el gobierno corporativo y demostrar que la equidad de género es una estrategia de valor y sostenibilidad para las organizaciones mexicanas. La evolución del PEG, así como de las empresas que han participado desde la primera edición se puede apreciar en los e-book que cada año se realizan como una forma de ofrecer el testimonio de lo que se dice, se planea y se lleva a la práctica, pero sobre todo de su impacto en las organizaciones y en las mujeres como parte fundamental de estas.
Más información sobre el PEG la puedes encontrar
aquí.
La edición 2025 del e-book del PEG las puedes consultar
aquí.
Estos trabajos son una aportación a la cultura de equidad de género que puedes encontrar
aquí. Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad del autor y no representan la opinión del IMEF.