Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

En 2023, el PIB de México registró un crecimiento de 3.10%, que supera por mucho las expectativas que se tenían al comienzo del año, cuando se estimaba un crecimiento de 0.98% de acuerdo con la encuesta de Banco de México a especialistas del sector privado. Este desempeño, considerablemente mejor al esperado, se debió en gran parte a dos factores. Sin embargo, hay varios puntos a considerar.

A raíz de la crisis financiera mundial, surgió en el seno de la OCDE y el G20 el Proyecto “Erosión de bases imponibles y traslado de beneficios” (BEPS), una respuesta al problema de que las empresas multinacionales se aprovechan de las lagunas y discrepancias existentes en las normas tributarias internacionales para trasladar beneficios a países de baja o nula tributación. Ya son casi 140 países que forman el llamado “Marco Inclusivo sobre BEPS”.
En 2026 el PIB de México probablemente crezca alrededor de 1.7%, por encima de la expectativa anterior. Es una buena noticia, pero no cambia el rumbo del deterioro estructural del mercado laboral. Los ajustes al salario mínimo y la reforma a la jornada laboral añadirán presión.