Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

La próxima administración federal enfrentará retos fiscales en la implementación de su política energética y heredará elevados costos de las Empresas Productivas del Estado (EPE). Seguir priorizando el gasto en el sector energético sobre el gasto social podría comprometer el bienestar de las generaciones futuras.

Las cifras proporcionadas por el INEGI en su sitio Productividad Total de los Factores han sido revisadas y actualizadas para el año base al 2018. La modificación ofrece detalles y los resultados son sorprendentes.
El crudo, más caro y errático; la gasolina importada con precios más altos y un mercado más nervioso mientras el diésel presenta la mayor inestabilidad del año. Así se puede definir el panorama que desde el análisis del Comité de Energía e Infraestructura del IMEF debe tener un puntual seguimiento por su impacto en las finanzas públicas y la certidumbre del sector energético en México.