Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

Débiles cifras en EE. UU. detonaron preocupaciones sobre una mayor desaceleración económica reflejada en una expectativa de mayores recortes por parte del Fed. “El indicador de miedo de Wall Street” alcanzó niveles históricamente altos por la preferencia de los inversionistas por activos refugio. Además, el peso mexicano mostró una alta sensibilidad a la liquidación de las estrategias de carry trade del yen.

Los indicadores publicados hasta el 23 de octubre muestran debilidad, con excepción de las exportaciones, aunque al interior de ellas algunas presentan un fuerte deterioro, situación que se refleja en el débil desempeño de la actividad industrial y del empleo en la industria manufacturera.
Sin señales claras de certidumbre regulatoria, respeto a contratos y una estrategia creíble de finanzas públicas, será difícil que el capital privado asuma el papel que se requiere para elevar el crecimiento.