Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

Nada es más difícil, por no decir imposible, que predecir el futuro. Vivimos en un mundo en el cual la incertidumbre es la constante y estamos sujetos en todo momento y circunstancia a eventos inesperados que pueden alterar el resultado que se había previsto que ocurriría.

La ausencia de crecimiento, bajas inversiones y lo que esto implica, además de eventos geopolíticos inesperados y una dinámica comercial incierta con Estados Unidos pueden afectar las estimaciones en el corto plazo; para evitarlo es fundamental ofrecer certidumbre jurídica y regulatoria.
En EE. UU., la combinación de un mercado laboral que mostró su primera contracción en más de dos años y una inflación que continúa moderándose provocó un giro abrupto en las expectativas sobre la política monetaria del Fed. La probabilidad de una pausa en septiembre saltó de menos de 30 a 56% en apenas dos semanas.