Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

Entre muchos, hay dos temas centrales en la agenda de política económica del próximo gobierno: retomar un crecimiento económico más dinámico y equilibrar las deterioradas finanzas públicas que dejará como herencia esta administración.

Un mal manejo de los pasivos tiene consecuencias negativas para la nación y sus habitantes por muchos años. Perder el grado de inversión sería una señal de que las políticas públicas erraron, los recursos serán más escasos y aumentarán las carencias de la población.
Sin señales claras de certidumbre regulatoria, respeto a contratos y una estrategia creíble de finanzas públicas, será difícil que el capital privado asuma el papel que se requiere para elevar el crecimiento.