Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

El presidente se jacta de ser muy versado sobre la historia política de nuestro país. Pero su comportamiento desde la elección del pasado 2 de junio demuestra lo contrario: no aprende de los errores históricos y se empeña en repetirlos. En concreto, me refiero a lo mal que terminó el gobierno de López Portillo en 1982.

La sequía genera costos económicos que es necesario tener presentes para poder amortiguarlos y mitigarlos. Estas afectaciones económicas alcanzan a la industria, a los hogares, al gobierno y al medio ambiente.
Estamos viviendo una transformación profunda y estructural en todos los ámbitos y todo marcado por la incertidumbre, la crisis de paradigmas tradicionales, la aceleración tecnológica y la necesidad de contar con un enfoque sistémico que nos permita dar respuestas propositivas.