Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

La economía mexicana va a crecer este año alrededor de 3.5%. Esto es algo muy positivo, pero hay que ponerlo en contexto antes de celebrar porque este tipo de crecimiento económico puede asemejarse a un carro que es empujado a mano: avanza, pero al no tener un motor propio no llegará muy lejos.

El inicio del ciclo de baja en tasas en EE. UU. se ha retrasado. Las señales son mixtas con indicadores de actividad económica más débiles, un mercado laboral sólido y reportes de inflación por debajo de lo estimado, pero todavía lejos del objetivo del banco central.
El crudo, más caro y errático; la gasolina importada con precios más altos y un mercado más nervioso mientras el diésel presenta la mayor inestabilidad del año. Así se puede definir el panorama que desde el análisis del Comité de Energía e Infraestructura del IMEF debe tener un puntual seguimiento por su impacto en las finanzas públicas y la certidumbre del sector energético en México.