La ausencia de reacción del mercado responde a un cambio estructural: Venezuela ha dejado de ser un proveedor relevante en la oferta mundial de corto plazo. Actualmente, la producción venezolana se estima menor al millón de barriles diarios, menos del 1% del suministro global. En contraste, Estados Unidos se ha consolidado como el principal productor de petróleo del mundo, con cerca de 21 millones de barriles diarios, impulsados por el
fracking.
UN MERCADO PETROLERO ESTRUCTURALMENTE DISTINTO
El mercado petrolero global es hoy más diversificado y resiliente. La expansión del
shale oil estadounidense ha reducido la dependencia de productores tradicionales y ha limitado el impacto de eventos políticos aislados.
Gran parte del crudo estadounidense es ligero, con menores costos de refinación, lo que reduce la necesidad inmediata de crudos pesados como el venezolano.
VENEZUELA: MARGINAL HOY, ESTRATÉGICA MAÑANA
Venezuela concentra alrededor de 303 mil millones de barriles de reservas probadas, cerca del 17% del total mundial. Su valor estratégico reside en lo que podría producir bajo un entorno de estabilidad e inversión.
Hoy, la mayor parte del crudo venezolano se exporta a China bajo esquemas de deuda. Estados Unidos participa de manera limitada mediante licencias específicas. El impacto de Venezuela es principalmente geopolítico y de expectativas.
IMPLICACIONES PARA MÉXICO
Para México, el principal riesgo es la volatilidad internacional del mercado energético y su impacto en precios, inflación, IEPS y finanzas públicas en un contexto en el que las reservas de crudo van a la baja.
Las reservas de petróleo se dividen en probadas, probables y posibles. Las probadas se considera que tienen una probabilidad del 90% de poderse extraer en las condiciones técnicas y económicas presentes. En el caso de las probables y posibles este valor corresponde a 50% y 10%, respectivamente. La suma de las primeras dos se define como reservas 2P y la suma de las tres como reservas 3P.
De acuerdo con CONAHCYT Las reservas de crudo de México han ido constantemente a la baja. Al 1 de enero de 2022, las reservas probadas correspondían a 6,120 MMdb (CNH, 2022), lo que equivale a 9.7 años de la producción de 2020. Si tomamos en cuenta las reservas 3P, serían 27 años.
A FUTURO
Venezuela es marginal en volumen, pero estratégica en potencial. Su relevancia es de largo plazo y geopolítica.