Más ricos y más iguales: una nueva historia de la riqueza en Occidente

Durante muchas décadas la distribución de la riqueza ha sido un tema que genera tanta fascinación como controversia; ha despertado las emociones de muchas personas y suscitado intensos debates entre académicos, responsables políticos y el grueso de la ciudadanía. Daniel Waldenström analiza en este libro el crecimiento que ha experimentado la clase media a lo largo del siglo XXI y cómo su participación en la riqueza total de la sociedad está afectando a los modelos actuales de capitalismo.

Sobre el libro

Más ricos y más iguales: Una nueva historia de la riqueza en Occidente

Autor: Daniel Waldenström

Editorial: Deusto

Datos del autor

Daniel Waldenström es catedrático de economía y director del programa de investigación Fiscalidad y Sociedad en el Instituto de Investigación de Economía Industrial (IFN, por sus siglas en sueco), fundación privada e independiente con sede en Estocolmo, Suecia. Se doctoró en economía en 2003 por la Escuela de Economía de Estocolmo y en historia económica en 2009 por la Universidad de Lund. Ha sido investigador y docente en la Universidad de California en Los Ángeles, la Escuela de Economía de Estocolmo, la Universidad de Uppsala y la Escuela de Economía de París. Su investigación se centra en la desigualdad económica, la fiscalidad, la política fiscal y la historia económica.
Hace siglos la sociedad se dividía entre reyes y campesinos. Hoy se ha desarrollado una gran clase media que, teóricamente, goza de más privilegios que nunca. Y aunque la riqueza y la pobreza siguen existiendo, en las últimas décadas es evidente que las sociedades occidentales han progresado en materia de igualdad económica y social, señala Daniel Waldenström.

En las últimas décadas, la riqueza privada en el mundo occidental se ha multiplicado, haciéndonos más ricos que nunca. Sin embargo, un vistazo apresurado al creciente número de mil millonarios —algunos de los cuales son también personas muy famosas a nivel internacional— nos lleva a preguntarnos si acaso no estamos viviendo, al mismo tiempo, uno de épocas de desigualdad sin parangón, menciona el autor.

En ese sentido, ¿cómo podemos consolidar estos logros al tiempo que fomentamos la creación de nuevo capital? ¿Lograrán los jóvenes el mismo bienestar que las generaciones anteriores? ¿Hay que subir los impuestos a las clases altas? ¿Conseguiremos ser más ricos y más iguales?

Daniel Waldenström dice que las respuestas a preguntas sobre la acumulación, distribución o transmisión de la riqueza son importantes para entender el crecimiento económico, la movilidad social y el bienestar general de la población. “Y como ocurre con cualquier otro tema complejo, nuestra comprensión de la distribución de la riqueza evoluciona cada vez que salen a la luz nuevas pruebas y datos que favorecen interpretaciones y explicaciones renovadas”, menciona.

Así, “los llamamientos para reducir las disparidades —siempre presentes entre ricos y pobres— son quizá tan antiguos como las propias disparidades y en los últimos años estos llamados han cobrado fuerza; sin embargo, la ambición de reducir la desigualdad no debe distraernos de un desarrollo muy positivo que en gran medida no ha sido comentado, y es que en el último siglo la población de los países occidentales se ha enriquecido y que al mismo tiempo la distribución de la riqueza se ha vuelto más igualitaria”.

Esa situación —una “revolución invisible en el ámbito de la riqueza”, dice— que ha transformado profundamente la vida de millones de personas es vital para comprender los orígenes y las implicaciones de este cambio a gran escala que es vital en la búsqueda de un futuro más equitativo y próspero. El autor dice que las cifras son sorprendentes: hoy somos más de tres veces más ricos, ajustando los datos por poder adquisitivo en 1980, y casi 10 veces más ricos que hace un siglo.

En este libro Daniel Waldenström demuestra que la clave del progreso ha sido el cambio político e institucional y se pregunta cómo podemos consolidar estos logros y, al mismo tiempo, fomentar la creación de nuevo capital. La respuesta, argumenta, es implementar políticas fiscales y sociales que aumenten la renta disponible de las personas de pocos recursos y de la clase media, en lugar de tratar de reducir la desigualdad incrementando los impuestos a los muy ricos e impedirles seguir generando riqueza.

Más ricos y más iguales es un análisis de uno de los cambios sociales más profundos y alentadores de la historia de la humanidad y una propuesta para garantizar el progreso continuo. ¿Podremos seguir pagando la factura del capitalismo en las próximas décadas? Daniel Waldenström nos da elementos para responder. De entrada, dice que sí por la evolución de la Europa del siglo XIX, en que los bajos impuestos y la mínima regulación de mercado permitieron una acumulación de capitales sin control hasta las dos guerras mundiales y las subsiguientes políticas fiscales progresivas, que redujeron la fortuna de los ricos. “Sin embargo, una oleada de políticas de laissez faire aplicados a finales del Siglo XX invirtió esta tendencia, devolviendo la desigualdad de la riqueza a máximos históricos”.

El objetivo del autor es replantear el debate sobre la historia de la riqueza aprovechando nuevos datos históricos para demostra que el verdadero cambio ha sido la expansión de la propiedad de activos entre los ciudadanos, impulsada especialmente por el aumento de la propiedad de la vivienda y del ahorro para la jubilación.

Otro propósito más amplio de este libro es contribuir a una mejor comprensión del papel que pueden desempeñar las políticas económicas para promover el crecimiento de la riqueza entre el conjunto de la población, desde los económicamente desfavorecidos hasta los súper ricos.

“Frente a retos como la disrupción tecnológica, el cambio climático y la posible contracción del comercio mundial, la riqueza privada se sitúa en un lugar central; sirve como motor de inversión, amortiguador frente al a crisis financieras y base de ingresos para las iniciativas públicas. Mi esperanza es que explorando la historia económica de occidente, podamos identificar las políticas que fomentan la creación de nueva riqueza y evitar las medidas que la ponen en peligro, refiere Daniel Waldenström.

Suscríbete a Revista IMEF News

Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

Te puede interesar

Con tantos autogoles no se puede ganar: contrabando técnico, bronco e híbrido

Como México no hay dos, ¿habrá otro país en el mundo en el que exista una distinción entre contrabando “legal” o “técnico” y contrabando “bronco”?

Riesgos financieros de los Mecanismos Laborales de Respuesta Rápida del T-MEC

Se aborda la eficacia de la reforma laboral mexicana y, en su caso, los alcances y riesgos financieros para las empresas por violar leyes laborales ante T-MEC por medio del Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida.

Exportaciones récord, valor nacional limitado

México se ha convertido en una potencia manufacturera y en uno de los principales exportadores del mundo. Sin embargo, detrás de las grandes cifras existe una pregunta mucho más importante para medir el verdadero beneficio económico: ¿cuánto valor se genera realmente dentro de México?

El espejismo del crecimiento económico: aceleración sin empleo formal

En 2026 el PIB de México probablemente crezca alrededor de 1.7%, por encima de la expectativa anterior. Es una buena noticia, pero no cambia el rumbo del deterioro estructural del mercado laboral. Los ajustes al salario mínimo y la reforma a la jornada laboral añadirán presión.

Estados Unidos: el dilema fiscal

La evasión fiscal en EU ha sido un problema histórico, especialmente entre los multimillonarios, quienes evaden cerca de 150,000 millones de dólares anuales. El Servicio Tributario ha intensificado auditorías a grandes contribuyentes.

El Nobel para Bernanke

El Nobel en Economía 2022 fue otorgado a los profesores Douglas Diamond, Philip Dybvig y Ben Bernanke. De los dos primeros no conozco sus trabajos; sobre las investigaciones de Bernanke sí estoy familiarizado.

Con tantos autogoles no se puede ganar: contrabando técnico, bronco e híbrido

Como México no hay dos, ¿habrá otro país en el mundo en el que exista una distinción entre contrabando “legal” o “técnico” y contrabando “bronco”?