Sobre el síndrome populista

Giacomo Marramao afirma que hoy la disputa política entre partidos y movimientos no parece orientada a la legitimación de sus propias ideas y programas, sino que más bien se centra en la deslegitimación del adversario porque, “lo que tenemos ahora es que uno de los competidores quiere ser el árbitro, el dueño del balón y llenar el estadio de sus fanáticos”.

Sobre el libro

SOBRE EL SÍNDROME POPULISTA
La deslegitimación como estrategia política
Giacomo Marramao
Gedisa Editorial

Datos del autor

Giacomo Marramao es profesor emérito de Filosofía Teórica y Política en la Universidad de Roma III, miembro del Collège International de Philosophie (París) y Presidente del Comité Científico Internacional de la Fundación Basso (Roma). Entre sus obras traducidas al español: Lo Político y las transformaciones, Poder y secularización, Cielo y tierra, Pasaje a Occidente. Filosofía y globalización y Contra el poder. Editorial Gedisa ha publicado Minima temporalia, Kairós y La pasión del presente.
El autor señala que lo que se observa en el horizonte son nubarrones, barahúndas, confrontaciones y conflictos de valores debido a estas estrategias de deslegitimación mutua entre los actores políticos que compiten por la conquista del poder. Antes “las reglas del juego democrático” —como las llamó Norberto Bobbio— eran muy claras y se fueron haciendo cada vez más equitativas y reconocidas por los competidores, pero ahora, las estrategias de calumnia y deslegitimación son una constante en el debate político contemporáneo.

También plantea que versiones últimas de la falacia adhominem, —aunque reconocidas como el argumento parlamentario por excelencia— contaminan el espacio público y constituyen el síntoma esencial del peor síndrome de que se aqueja hoy la democracia: el síndrome populista. Esta forma vaga de neopopulismo reduce al ciudadano a opinador y hace de la comunidad una masa acrítica y hastiada de espectadores.

La tesis que sostiene este profesor de la Universidad de Roma es que hay un desplazamiento del centro de gravedad: de la democracia hacia las múltiples variantes del populismo. La competencia democrática se sustentaba en la confrontación de ideas y de propuestas y la discusión pública sobre temas de interés colectivo en la esfera pública (Öffetlichkeit). De allí la relevancia que tuvo la sociedad civil, sobre todo a partir de la liberación de los países del Este europeo en 1989 cuando la conexión entre la opinión pública y vida parlamentaria fue vital.

Pero las relaciones y visiones cambian. Giacomo Marramao expone que el populismo ha puesto entre sus prioridades el debilitamiento e incluso la desaparición de la sociedad civil y ha convertido a los parlamentos y congresos no en espacios de debate y construcción de acuerdos, sino en campos de batalla entre facciones enemigas. “En esta nueva fase, la producción de ideas que le den fuerza a los institutos políticos no es tan importante como la generación de argumentos en contra de la existencia del adversario”.

Para Marramao una de las características de la democracia es el reconocimiento del adversario y la pluralidad de ideas; sin embargo, ese principio está siendo sustituido por el desconocimiento del adversario y el intento de imponer una hegemonía sustentada en la propaganda y los ataques a personas específicas (adhominem); la calumnia como política de Estado.

Giacomo Marramao se alza en esta obra contra la inquietante fuerza de despolitización del neopopulismo mediático y recupera el pensamiento crítico de Ernesto Laclau y Chantal Mouffe para repensar el problema de la legitimación política y reinventar el concepto de autoridad. “Sólo una democracia centrada en hacer pueblo y desprendida de fetiches identitarios logrará promover la acción colectiva y el debate social, un augmentum de la potencia simbólica desde la que un espacio de lo común se vuelve pensable”.

Suscríbete a Revista IMEF News

Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

Te puede interesar

SCJN declara constitucional que el SAT pida información sobre el beneficiario controlador

Por unanimidad de cinco votos, la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) declaró constitucional que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) requiera información sobre el beneficiario controlador.

Tenencias de extranjeros: México sigue en el menú, pero ya no es el plato principal

A pesar de episodios de volatilidad global y dudas sobre el marco institucional, el peso está fuerte, la inflación está bajo control y el país “atrae capital”. Además, hay quien asegura que nuestros fundamentales siguen siendo sólidos… pero también hay otra lectura.

El aumento en el salario mínimo seguirá ayudando, pero…

Con el aumento de 12% en el salario mínimo en México vuelven las discusiones respecto a si generará presiones adicionales sobre la inflación en México. Esto dependerá del llamado Efecto Faro: la repercusión sobre los demás salarios, principalmente los superiores al mínimo.

Guerra, petróleo, inflación, inversión, crecimiento…

Estamos viviendo una transformación profunda y estructural en todos los ámbitos y todo marcado por la incertidumbre, la crisis de paradigmas tradicionales, la aceleración tecnológica y la necesidad de contar con un enfoque sistémico que nos permita dar respuestas propositivas.

Entorpecer el desarrollo

Los países que tienen un arreglo institucional en el cual ha prevalecido por largo tiempo el Estado de derecho, también son los que han alcanzado mayores niveles de desarrollo económico. Varios elementos tienen en común estos países. Veamos cuáles son.

Poquito de deuda

La presidenta Sheinbaum afirmó que en el último año del gobierno de López se incurrió en un “poquito de deuda” para terminar las obras emprendidas. Ni fue “poquito”, ni se terminaron las obras, ni todo el endeudamiento fue para ello y menos aún puede considerarse como algo menor.

Balance primario deficitario

De acuerdo con los Criterios Generales de Política Económica enviados por el presidente López al Congreso de la Unión, el gobierno plantea un gasto neto de nueve billones de pesos, incurriendo en un flujo de financiamiento neto de 1.9 billones (5.4% del PIB) para cubrir el déficit, con lo cual el saldo de los requerimientos financieros del sector público llegaría en 2024 a 16.9 billones de pesos, representando el 48.8% del PIB y 6 billones de pesos más que el saldo al final de 2018.