Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

En México, el PIB mostró —desde el enfoque de la demanda agregada en series ajustadas por estacionalidad— que la contracción en los primeros tres meses el año fue de 0.62% debido a caídas en el consumo privado y en la formación bruta de capital fijo.

Su mensaje se centró en la inflación y mantuvo una postura restrictiva. Resaltó la tensión entre las necesidades de financiamiento del gobierno y el mandato de estabilidad de precios, lo que impulsó al alza las tasas reales y reforzó la incertidumbre sobre la trayectoria de la política monetaria y los mercados.
El crudo, más caro y errático; la gasolina importada con precios más altos y un mercado más nervioso mientras el diésel presenta la mayor inestabilidad del año. Así se puede definir el panorama que desde el análisis del Comité de Energía e Infraestructura del IMEF debe tener un puntual seguimiento por su impacto en las finanzas públicas y la certidumbre del sector energético en México.