Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

La conclusión de los indicadores IMEF de mayo parece obvia: la economía mexicana sigue mostrando señales de debilidad. Lo interesante no es determinar si existe desaceleración —los datos apuntan en esa dirección— sino entender qué factores están contribuyendo a prolongarla.

Con la designación de los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas por parte del gobierno de Estados Unidos en febrero pasado, las Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (Sofomes) han comenzado a reforzar sus prácticas internas.
La tregua entre Washington y Teherán eliminó la prima de riesgo geopolítico y arrastró al petróleo a su peor trimestre desde la pandemia. Además, la reactivación de exportaciones del Golfo Pérsico ya genera un superávit en mercados asiáticos, con la curva de futuros del Brent en contango por primera vez desde 2023. En paralelo, la cohesión interna de la OPEP+ se fractura ante la amenaza de Irak de abandonar la organización tras la salida de los Emiratos Árabes Unidos en mayo.