ChatGPT-3: El avance tecnológico a veces aterra

La inteligencia artificial puede proponer métodos nuevos para efectuar pronósticos económicos para la toma de decisiones. Es la nueva frontera del análisis económico. ¿Significa esto que muy pronto el ChatGPT-3 podría recomendar la decisión de política monetaria que deba tomar la Junta de Gobierno del Banco de México? El avance tecnológico a veces aterra.
Por Federico Rubli Kaiser
Chat-GPT-3
Desde hace algunas semanas, el tema de la inteligencia artificial (IA) ha desatado una inusual expectativa y discusión sobre el uso de aplicaciones computacionales de inteligencia no humana para resolver una gran variedad de preguntas y tareas. La empresa OpenAI creó, a fines de noviembre para uso público, el bot ChatGPT-3 basado en el software GPT-3.5. El ChatGPT-3 es un depositario de millones y millones de datos e información que ya están en internet y que la aplicación ha clasificado, ordenado y digerido para responder preguntas, resolver problemas y efectuar tareas. Es una especie de mega buscador inteligente. En su acepción popular es como si fuera un robot.

El ChatGPT-3 contribuye a que las decisiones que se tomen sean mejores y con menor margen de error. Se han reportado múltiples experiencias de interactuar con este bot. Por ejemplo, un médico le describió al ChatGPT-3 los síntomas de un paciente con cáncer y la herramienta de AI redactó un diagnóstico completo y propuso el mejor tratamiento para este enfermo. Se reportó también que el ChatGPT-3 aprobó el examen para la Barra de Abogados y cumplió con los requisitos para acreditar una maestría en negocios de la Escuela Wharton. Otro: se le pidió que redactara una reseña crítica de una película.

En una subaplicación que es capaz de crear imágenes, se le dieron estas indicaciones: componer un dibujo de un paisaje al estilo del impresionismo que fuera muy colorido y que incluyera un lago, árboles, una tarde de otoño y una barca con pescadores. El resultado fue impresionante como si hubiese sido obra de un gran artista. Para fines de mercadotecnia de productos, a partir de información que se le dé, puede crear videos promocionales. Puede imitar voces.

Muchos periodistas se están apoyando en el ChatGPT-3 para hacer mejores reportajes. Los estudiantes lo utilizan para hacer sus tareas o entregar el trabajo realizado por la aplicación como propio. El maestro podría no percatarse que el escrito no es obra humana. Sería la herramienta preferida de la ministra Esquivel. Pero no sólo puede redactar textos, sino también puede escribir complejos códigos de programación en casi cualquier lenguaje.

La Inteligencia Artificial es un cambio radical en la forma en que obtenemos y procesamos información e interactuamos con nuestras computadoras. Pero también su mal uso puede ser explotado por el crimen organizado. Un tema no resuelto es el aspecto legal de a quién se le otorgan los derechos de autor de lo que produce la herramienta de IA.

Finalmente, la IA puede proponer métodos nuevos para efectuar pronósticos económicos para la toma de decisiones. Es la nueva frontera del análisis económico. El tema es complejo, véase el trabajo de dos académicos chinos titulado Digital Economy meets Artificial Intelligence: Forecasting Economic Conditions based on Big Data Analytics. ¿Significa esto que muy pronto el ChatGPT-3 podría recomendar la decisión de política monetaria que deba tomar la Junta de Gobierno del Banco de México? El avance tecnológico a veces aterra.
Economista egresado del ITAM. Cuenta con Maestría y estudios de doctorado en teoría y política monetaria, y finanzas y comercio internacionales. Columnista de El Economista. Ha sido asesor de la Junta de Gobierno del Banxico, Director de Vinculación Institucional, Director de Relaciones Externas y Coordinador de la Oficina del Gobernador, Gerente de Relaciones Externas, Gerente de Análisis Macrofinanciero, Subgerente de Análisis Macroeconómico, Subgerente de Economía Internacional y Analista. Actualmente es Socio Consultor de MAAT Asesores S.C.
Twitter: @frubli
LinkedIn: Federico Rubli
Este tema fue abordado por el autor en un artículo publicado el 14 de febrero de 2023 en el periódico El Economista. La versión presentada aquí es una adecuación para este medio.

Suscríbete a IMEF News

Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

Te puede interesar

¿Por qué el Gobierno apoya más a Pemex que a Acapulco?

Para la petrolera están etiquetados 170,900 millones de pesos en el presupuesto de egresos. El puerto guerrerense tiene los 61,000 millones anunciados por el presidente y la promesa de que no faltarán recursos para la reconstrucción.

La agenda económica de México, ¿cómo vamos?

Conoce los datos más relevantes para evaluar el estado de la economía del país con la información que se presentará del 17 al 21 de febrero.

La agenda económica de México, ¿cómo vamos?

Conoce los datos más relevantes para evaluar el estado de la economía del país con la información que se presentará semana del 31 de marzo al 4 de abril.

Sí, hay un contexto desafiante, pero busquemos las oportunidades 

México tiene muchos asuntos internos que atender en diversos ámbitos. Muchas de las decisiones que se tomen repercutirán en los próximos años, por lo que considerarlas, atenderlas y, porque no, entrelazarlas nos pueden dar un norte en la toma de decisiones empresariales.

Poquito de deuda

La presidenta Sheinbaum afirmó que en el último año del gobierno de López se incurrió en un “poquito de deuda” para terminar las obras emprendidas. Ni fue “poquito”, ni se terminaron las obras, ni todo el endeudamiento fue para ello y menos aún puede considerarse como algo menor.

Ya llegó 2025: ¿qué esperar?

Este año estará marcado por incertidumbres y riesgos. Entre los mayores están el inicio del gobierno de Trump y las políticas que adoptará. Internamente, existen fuertes dudas sobre la forma en la que operará el país con un nuevo y disfuncional sistema judicial.

¿Qué esperar si Trump gana las elecciones de 2024?

Para Donald Trump, la economía es el problema de Joe Biden. Las encuestas han demostrado que los votantes confían más en el expresidente republicano que en el actual demócrata para manejar los asuntos económicos.