Iniciamos mayo con la noticia de que
el crecimiento durante el primer trimestre del año fue negativo en -0.8% del PIB con las tres actividades (primarias, secundarias y terciarias) mostrando una contracción. Por este motivo, las expectativas de crecimiento anual en la Encuesta de Expectativas IMEF de mayo disminuyeron a 1.2% del PIB.
La persistencia de la caída de la inversión —que ya lleva 18 meses continuos de contracción—
es el factor más importante que sigue estancando al crecimiento del PIB. Este desánimo de la inversión ha sido generado
principalmente por:
1.Reformas constitucionales de 2024.
2.Reforma judicial de 2025.
3.Incertidumbre sobre el refrendo del TMEC.
4.Prolongación del conflicto del Medio Oriente que genera altos costos de energía y alimentos. Esos factores, con la incertidumbre que los rodea,
podrían afectar aún más la expectativa de crecimiento en los meses siguientes. INFLACIÓN AL ALZA Y SUS CONDICIONANTES Aunado al panorama negativo del crecimiento, era de esperarse que la expectativa inflacionaria para este año se hubiese deteriorado, mostrando un
aumento a 4.3%, cuando hace apenas dos meses mostraba una tasa estable de 4.0%. Para contener la espiral inflacionaria a causa de mayores costos de energía,
el gobierno federal ha estado subsidiando el IEPS, principalmente al diésel, que se utiliza para el transporte de mercancías, y también la gasolina Magna, la cual representa el 80% del consumo nacional de gasolinas.
Este subsidio tiene un alto costo para el gobierno, ya que el
IEPS a gasolinas había llegado a representar 8.3% del total de los ingresos tributarios del gobierno federal en 2025. Tal como se mencionó hace un mes, si el Estrecho de Ormuz permanece cerrado hasta el fin del año, el ingreso por IEPS a gasolinas podría disminuir a la mitad, generando una presión adicional al déficit de aproximadamente 0.6% del PIB.
La única razón por la cual el precio del petróleo no ha subido más, es porque las naciones productoras han estado vendiendo sus reservas petroleras con la expectativa que el conflicto termine rápidamente. Según un estudio del banco JP Morgan, el nivel de reservas llegará a su nivel crítico durante el mes de junio (7,600 millones de barriles), y es muy probable que se suspenda la venta de estas, lo cual puede detonar un aumento en el precio del petróleo que se reflejará en un aumento en el precio de los combustibles.
Si el conflicto se prolonga hasta septiembre, se llegaría a un nivel operacional crítico en los 6,800 millones de barriles, afectando severamente las economías asiática y europea. Los expertos también esperan una escasez importante de turbosina en Europa en junio, lo cual elevaría su costo.
México importa aproximadamente la mitad de su consumo de turbosina, y el precio del combustible ya se ha duplicado desde que inició el año. Aumentos adicionales subirán aún más los costos de los pasajes aéreos o inclusive se podrían suspender rutas como se ha visto ya en otros países.
Es de esperarse que esta situación afecte principalmente al turismo. PERFIL CREDITICIO Por lo anterior,
no sorprende que el perfil crediticio de México continúe su deterioro. El 12 de mayo la calificadora S&P Global Ratings colocó la nota crediticia en perspectiva negativa, y ocho días después Moody’s rebajó un escalón la calificación de la deuda soberana de México, dejándola en el límite del grado de inversión.
S&P Global Ratings degradó a México en el componente de la calificación relacionada a flexibilidad y desempeño fiscal a 5 en una escala de 6. Mientras que la nota de Moody’s pasó a ‘Baa3’ desde ‘Baa2’, el nivel más bajo dentro del grado de inversión, que indica que los bonos emitidos por el país presentan un riesgo crediticio moderado.
Se trata de solo un escalón por encima del grado especulativo o “bono basura”. Además de funcionar como una evaluación sobre la capacidad de un emisor para cumplir con sus obligaciones, una calificación más baja también implica mayores costos de financiamiento para la hacienda pública.
LAS RAZONES La economía de México se está contrayendo por la
falta de inversión y los esfuerzos del gobierno para reactivarla —como el Plan México— que a la fecha no han dado resultados. Aunado a esto, los elevados déficits fiscales han hecho que nuestro país se endeude sustancialmente, dirigiendo estos pasivos adicionales a proyectos improductivos o apoyos sociales, lo cual no contribuye a generar recursos para enfrentar los compromisos contratados.
La deuda de México se ha duplicado desde 10.8 billones de pesos en 2018 hasta 20.1 billones a marzo de este año. La demanda de recursos por la ineficiencia en refinación de Pemex pronostica rescates adicionales por parte del gobierno federal, aumentando así la deuda del país.
ACCIONES PARA REVERTIR Como lo ha venido señalando reiteradamente, el IMEF considera tres acciones urgentes para revertir el deterioro:
1. Correcciones fiscales estructurales ya que el contexto fiscal actual es incapaz de generar mayores ingresos, así como ejercer un gasto público que evite el desperdicio de recursos escasos en proyectos de baja rentabilidad económica y social.
Por lo tanto, es indispensable detener la sangría que generan los proyectos que no pueden cubrir sus costos, particularmente el esfuerzo infructuoso de refinación en algunas de las plantas de Pemex. Esto le daría a la petrolera recursos adicionales para exploración y producción de crudo, donde ha mostrado éxito en generación de recursos en el pasado.
2. Tomar medidas inmediatas para fomentar la confianza de los inversionistas y revertir la contracción de la inversión privada causada principalmente por las reformas judiciales de 2024 y 2025. Si no se revierten los efectos negativos de dichas reformas, la inversión no fluirá, la economía continuará estancada y el país estará cada vez más cerca de perder el grado de inversión por parte de las calificadoras internacionales.
3. Realizar acciones para detener el alto grado de deterioro de la infraestructura pública por la falta de inversión y mantenimiento que, como se han observado en últimas fechas, ha registrado accidentes que han colapsado diversas infraestructuras.
DEBILITAMIENTO INSTITUCIONAL POR RETROCESOS EN EL CRECIMIENTO Y LA INVERSIÓN Como conclusión de nuestro análisis,
México se encuentra en un contexto de debilitamiento institucional que ha llevado a retrocesos en el crecimiento y la inversión. Las primas de riesgo de todo tipo se han incrementado: riesgo macroeconómico, riesgo financiero y riesgo político.
Para crecer se requiere un ambiente favorable para invertir lo que implica respecto al estado de derecho, cumplimiento de los contratos, mayor seguridad personal y para los negocios, así como facilidades logísticas y de infraestructura. La gráfica inferior muestra el índice de crecimiento de la mayoría de los países calificados en la categoría BBB por S&P Global Ratings desde 2019. México muestra el crecimiento acumulado más bajo con apenas 5.5% mientras India ha crecido 43.6%. Panamá y Paraguay llevan crecimientos acumulados de 20%.
México no puede caer en otra década pérdida de crecimiento e inversión.
Esta información se presentó en la conferencia de prensa del IMEF el 19 de mayo un día antes de que Moody´s bajara la calificación de México, por lo que la información referente a este tema no está en el boletín de prensa que se puede consultar aquí y donde se pueden encontrar el marco macroeconómico 2026 y 2027 presentados en este artículo además de en comparativo trimestral 2026 y los históricos del PIB, inflación, balance público, tasa de política monetaria, empleo afiliado al IMSS y tipo de cambio. El análisis de Víctor Manuel Herrera Espinosa, presidente del Comité Nacional de Estudios Económicos IMEF, sobre el tema de la calificación de México se ver en el artículo XXXXXXXXX en esta misma edición.
Esta información se presentó en la conferencia de prensa del IMEF el 19 de mayo en la que estuvieron presentes Gabriela Gutiérrez Mora, presidenta Nacional; Víctor Hugo Vázquez Aguilar, presidente del Consejo Técnico IMEF; Víctor Manuel Herrera Espinosa, presidente del Comité Nacional de Estudios Económicos IMEF; Víctor Manuel Barajas Barrera, presidente del Comité Técnico Nacional de Estudios Fiscales IMEF.