Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

En medio de uno de los episodios geopolíticos más tensos de los últimos años, los mercados financieros atraviesan un periodo de alta volatilidad impulsado por el repunte abrupto en los precios de los energéticos.

Un conflicto armado entre Hamás e Israel se sumó a los factores que han detonado nuevos episodios de volatilidad en los mercados, con los temores de un repunte en la inflación, deterioro del crecimiento y los inversionistas buscando refugio en el dólar y el oro, mientras que las pérdidas han prevalecido en toda clase de activos.
En agosto, los indicadores IMEF Manufacturero y No Manufacturero sugieren que la mejoría en meses anteriores perdió fuerza y han reaparecido señales de estancamiento, aunque sin evidenciar un deterioro profundo. Apuntan a una economía que permanece cercana a una situación de bajo crecimiento.