Estados Unidos y su deuda pública

Recientemente el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, expresó que “la senda por la que va la deuda pública es insostenible y más temprano que tarde se deberá cambiar ese rumbo”. El debate sobre la magnitud y sostenibilidad del elevado nivel de deuda del gobierno federal y la creciente obligación de pagar un monto elevado de intereses ha sido recurrente y es un tradicional campo de batalla en la arena política entre demócratas y republicanos.
Por Federico Rubli Kaiser
Las cifras que generan una tensión presupuestal son elocuentes: el saldo de la deuda pública es de 34.1 billones de dólares (¡sí! 34.1 millones de millones) que comparado con el tamaño del PIB de 27.4 billones de dólares implica que la deuda rebasa en 24.5% al PIB. La deuda per cápita es de 101,591 dólares, y diariamente se erogan 1.8 miles de millones de dólares en intereses de la deuda. Todas son cifras de la Peter G. Peterson Foundation (www.pgpf.org) que en su web tiene un “reloj de la deuda” que segundo a segundo va marcando el incremento en el endeudamiento.

Se han señalado tres causas fundamentales que han alimentado la tendencia creciente de la deuda: primero, el cambio demográfico del mayor envejecimiento poblacional ejerce una presión cada vez mayor sobre el presupuesto federal y, en particular, sobre programas vitales que atienden a los adultos mayores y vulnerables, como el Seguro Social, Medicare y Medicaid.

Segundo, los crecientes costos de la atención médica que son el segundo rubro del presupuesto de más rápido crecimiento. Este gasto es más del doble que en otras economías avanzadas, pero el sistema no proporciona mejores resultados.

Tercero, los ingresos fiscales son inadecuados. El sistema tributario estadounidense no genera los ingresos suficientes para cubrir el gasto que comprometen las autoridades y los políticos. Este desequilibrio cada vez mayor entre ingresos y gastos conduce a déficits anuales cada vez mayores, y el resultado es un creciente saldo de la deuda nacional.

A lo largo de los años se han propuesto diversas medidas para mejorar el desempeño presupuestal y con ello controlar la deuda. Por ejemplo, una revisión del sistema fiscal podría incluir la eliminación de exenciones y deducciones consideradas innecesarias o injustas, así como la consideración de aumentar las tasas impositivas para ciertos grupos de ingresos más altos. De igual forma, llevar a cabo una profunda revisión y racionalización de programas de beneficios sociales como la Seguridad Social, Medicare y Medicaid para garantizar su sostenibilidad a largo plazo y reducir presiones presupuestales. Finalmente, algunos proponen reformas estructurales tales como enmiendas constitucionales para limitar el gasto federal o para exigir un presupuesto equilibrado.

Es importante destacar que cualquier posible solución al problema de la deuda pública requerirá compromisos políticos y un enfoque equilibrado que considere tanto la reducción de la deuda como la protección de programas importantes y el impulso al crecimiento económico. Además, las soluciones a corto plazo deben estar en línea con los objetivos a largo plazo de estabilidad fiscal y sostenibilidad económica. Ver nota original.
* Economista egresado del ITAM. Cuenta con Maestría y estudios de doctorado en teoría y política monetaria, y finanzas y comercio internacionales. Columnista de El Economista. Ha sido asesor de la Junta de Gobierno del Banxico, Director de Vinculación Institucional, Director de Relaciones Externas y Coordinador de la Oficina del Gobernador, Gerente de Relaciones Externas, Gerente de Análisis Macrofinanciero, Subgerente de Análisis Macroeconómico, Subgerente de Economía Internacional y Analista.
X: @frubli
Este artículo se publicó originalmente en el periódico El Economista el 30 de enero de 2024.
Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad del autor y no representan la opinión del IMEF.

Suscríbete a IMEF News

Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

Te puede interesar

Ligera expansión: Indicador IMEF

En línea con los resultados del Indicador IMEF de los últimos meses de 2023, que sugerían una desaceleración de la actividad económica, la economía sólo creció 0.1% en el 4T23, de acuerdo con la estimación oportuna del PIB publicada por el INEGI. No obstante, los resultados del Indicador IMEF del primer mes de este año, anticipan un mejor comienzo con respecto a diciembre.

El Fed está listo para iniciar un ciclo gradual de baja en tasas

Después de un agresivo ciclo de alza en tasas por parte de la Reserva Federal se anticipaba que 2024 sería el año del comienzo del ciclo de bajas. El momento parece haber llegado y hoy la pregunta es la velocidad con la que se materializarán los recortes.

2026: entre la normalización monetaria y la volatilidad global

Se perfila un año de transición para la economía global y los mercados financieros, con crecimiento moderado, inflación en convergencia y políticas monetarias desincronizadas entre regiones. La clave será mantener estrategias activas, diversificación y seguimiento cercano de indicadores macroeconómicos para aprovechar oportunidades y mitigar riesgos.

Entorno económico-financiero: muchas señales, ¿cuántos rumbos?

Tensiones geopolíticas, riesgos financieros, bajo crecimiento económico… y en medio de todo esto el aumento de déficits y el dólar, principal moneda de reserva mundial, generando preocupación entre los inversores. El entorno económico-financiero pinta de varios colores.

Tras 900 casos de COVID, China confina a 21 millones de personas en Chengdu

Chengdu ordenó un confinamiento total después de registrar aproximadamente 900 casos de COVID-19 en 10 días.

La inflación y los pobres

La inflación no cede y los más afectados son los pobres. Durante octubre el INPC tuvo un incremento mensual de 0.57% con lo que la tasa anual de inflación se situó en 8.41 por ciento.

Economía mexicana: persiste la debilidad 

Los datos de los indicadores IMEF Manufacturero y No Manufacturero correspondientes a mayo continúan reflejando una economía estancada. A pesar de que ambos mostraron avances respecto a abril, sus niveles permanecen por debajo del umbral de expansión.