Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

Se perfila un año de transición para la economía global y los mercados financieros, con crecimiento moderado, inflación en convergencia y políticas monetarias desincronizadas entre regiones. La clave será mantener estrategias activas, diversificación y seguimiento cercano de indicadores macroeconómicos para aprovechar oportunidades y mitigar riesgos.

2025 cerró con un crecimiento económico cercano al 0.5%. Aunque será hasta el 30 de enero cuando el INEGI publique el PIB de todo el año, es evidente que continúa la debilidad, reflejada a través de los diferentes indicadores económicos que componen la demanda agregada de México.
La tregua entre Washington y Teherán eliminó la prima de riesgo geopolítico y arrastró al petróleo a su peor trimestre desde la pandemia. Además, la reactivación de exportaciones del Golfo Pérsico ya genera un superávit en mercados asiáticos, con la curva de futuros del Brent en contango por primera vez desde 2023. En paralelo, la cohesión interna de la OPEP+ se fractura ante la amenaza de Irak de abandonar la organización tras la salida de los Emiratos Árabes Unidos en mayo.