Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

2025 cerró con un crecimiento económico cercano al 0.5%. Aunque será hasta el 30 de enero cuando el INEGI publique el PIB de todo el año, es evidente que continúa la debilidad, reflejada a través de los diferentes indicadores económicos que componen la demanda agregada de México.

Los mercados financieros iniciaron el mes de julio con un sentimiento positivo ante las crecientes esperanzas de que los principales bancos centrales recortarán tasas en la segunda mitad del año.
En agosto, los indicadores IMEF Manufacturero y No Manufacturero sugieren que la mejoría en meses anteriores perdió fuerza y han reaparecido señales de estancamiento, aunque sin evidenciar un deterioro profundo. Apuntan a una economía que permanece cercana a una situación de bajo crecimiento.