Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

Regresa la ola de volatilidad a los mercados financieros detonada por las preocupaciones de una posible crisis crediticia y un aterrizaje forzoso de la economía en Estados Unidos en medio de nuevas ventas masivas que reflejan la debilidad de algunos bancos regionales.

La tregua entre Washington y Teherán eliminó la prima de riesgo geopolítico y arrastró al petróleo a su peor trimestre desde la pandemia. Además, la reactivación de exportaciones del Golfo Pérsico ya genera un superávit en mercados asiáticos, con la curva de futuros del Brent en contango por primera vez desde 2023. En paralelo, la cohesión interna de la OPEP+ se fractura ante la amenaza de Irak de abandonar la organización tras la salida de los Emiratos Árabes Unidos en mayo.
En julio sugieren una mejoría moderada en la actividad económica, luego de meses de debilidad. En ambos se observa desaceleración en la intensidad de la contracción y una recuperación más generalizada entre sus principales componentes. Pero no hay elementos suficientes para confirmar el inicio de una fase de expansión sostenida de la economía.