Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

En el matrimonio entre México y Estados Unidos no hay lugar para un amante chino. El Tío Sam revisa con lupa las relaciones de México con el dragón. Nuestro principal socio comercial se ha vuelto cada vez más posesivo. Nos pide “pruebas de amor”, una y otra vez. Nos ofrece como premio el nearshoring.

En EE. UU. los resultados superaron las expectativas, destacando la resiliencia en la generación de utilidades de las empresas. En México, predominaron las señales positivas. Los márgenes repuntaron más de lo esperado y se confirmó un punto de inflexión para el crecimiento operativo.
Sin señales claras de certidumbre regulatoria, respeto a contratos y una estrategia creíble de finanzas públicas, será difícil que el capital privado asuma el papel que se requiere para elevar el crecimiento.