Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

Nada es más difícil, por no decir imposible, que predecir el futuro. Vivimos en un mundo en el cual la incertidumbre es la constante y estamos sujetos en todo momento y circunstancia a eventos inesperados que pueden alterar el resultado que se había previsto que ocurriría.

Las tensiones en el Estrecho de Ormuz, junto con decisiones clave de productores y cambios en la OPEP+, han acentuado la volatilidad. Difícilmente, los precios regresarán a los niveles preconflicto, incluso si se logra una desescalada parcial ante la compleja restauración física.
El sólido mercado laboral de EE. UU. reavivó las apuestas por un nuevo ciclo de alzas del Fed. En los próximos meses seguiremos observando niveles de tasas elevadas por más tiempo; la fortaleza económica y la incertidumbre geopolítica apuntan en la misma dirección.