Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

Aunque existe debate respecto a calificar como crisis el momento que atraviesa el sistema bancario, es innegable que en las últimas semanas el miedo ha trascendido fronteras.

Si alguien esperaba que 2026 arrancara con un mensaje claro de los bancos centrales, se va a decepcionar. El mensaje es inequívoco: el ciclo de relajación monetaria será más lento, más político y mucho más vigilado de lo que muchos anticipaban.
En EE. UU., la combinación de un mercado laboral que mostró su primera contracción en más de dos años y una inflación que continúa moderándose provocó un giro abrupto en las expectativas sobre la política monetaria del Fed. La probabilidad de una pausa en septiembre saltó de menos de 30 a 56% en apenas dos semanas.